Urribarri ya lleva una semana preso: cómo transcurren sus días y qué cambió desde que llegó a la cárcel

El exgobernador atraviesa sus primeros días de encierro junto a otros dos condenados por corrupción. La rutina ya comenzó a tomar forma y desde el establecimiento dieron detalles sobre su adaptación.

Urribarri ya lleva una semana preso: cómo transcurren sus días y qué cambió desde que llegó a la cárcel
Sergio Urribarri preso. (Vía Gualeguaychú)
17 de septiembre de 2026, 12:34

Los primeros días en prisión suelen estar atravesados por controles, normas y una rutina que empieza a ordenar la nueva realidad. En ese escenario, Sergio Urribarri, exgobernador de Entre Ríos, y sus dos exfuncionarios también condenados transitan una etapa de adaptación dentro del penal, mientras se observa su comportamiento y se les ofrecen las mismas actividades que realizan los demás internos.

Urribarri ya atraviesa sus primeros días preso, ¿Cómo es su nueva rutina dentro de la UP9?

Urribarri ya atraviesa sus primeros días preso, ¿Cómo es su nueva rutina dentro de la UP9?

La presencia de un exfuncionario en una cárcel puede despertar miradas y comentarios, pero puertas adentro la rutina no cambia por el nombre del detenido. Tras los primeros días de detención del exmandatario, el procedimiento sigue su curso: controles, alojamiento, comida y contacto con familiares forman parte de una adaptación que avanza de manera gradual y bajo seguimiento penitenciario.

Urribarri preso/Pedro Báez.
Urribarri preso/Pedro Báez. (Vía Gualeguaychú)

Lo cierto es que el exgobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, ya lleva una semana en la Unidad Penal N° 9 de Gualeguaychú, adonde ingresó junto a su cuñado Juan Pablo Aguilera y Pedro Báez, exministro de Cultura y Comunicación. Los tres cumplen condenas por corrupción y desde su llegada permanecen bajo un esquema inicial de observación dentro de la granja penal “El Potrero”.

Los primeros días de Urribarri: visitas, llamadas y una rutina bajo control

Al respecto, desde la UP9 indicaron que durante estos primeros días Urribarri y sus acompañantes permanecieron en el pabellón y recibieron visitas por la tarde. También pudieron comunicarse con familiares directos mediante un teléfono celular facilitado por el establecimiento, aunque cada llamado queda bajo monitoreo de un funcionario penitenciario para mantener las reglas de comunicación.

La dinámica de visitas tiene una jornada establecida, aunque contempla cierta flexibilidad cuando los familiares deben viajar desde otras ciudades. En paralelo, ninguno de los tres necesitó asistencia médica luego del control realizado al ingresar. La comida es provista por el establecimiento y los detenidos llegaron solamente con la vestimenta que llevaban puesta al momento del traslado.

Urribarri, Báez y Aguilera detenidos.
Urribarri, Báez y Aguilera detenidos. (Vía Gualeguaychú)

Cómo es la convivencia del exgobernador con los demás internos

La adaptación también se desarrolla sin episodios particulares en la convivencia con los demás internos. El exfuncionario kirchnerista y sus dos acompañantes permanecen en un pabellón destinado a adultos mayores y atraviesan allí el período inicial de observación. En ese sector, las 20 celdas disponibles están ocupadas, mientras la actividad cotidiana continúa con normalidad dentro de la unidad.

Urribarri, Báez y Aguilera detenidos.
Urribarri, Báez y Aguilera detenidos. (Vía Gualeguaychú)

Detrás de este ingreso a prisión hay una condena por hechos de corrupción vinculados con el manejo de fondos durante la gestión como Gobernador. Urribarri cumple una pena de ocho años, mientras Pedro Báez y Juan Pablo Aguilera recibieron condenas de seis años y seis meses. La sentencia quedó firme luego de que la “Corte Suprema de Justicia de la Nación” rechazara los recursos presentados.

Una semana después, la rutina de Urribarri empieza a tomar forma

Con el paso de los días, la rutina de Sergio Urribarri en prisión empieza a mostrar cómo será esta etapa. Desde la UP9 indicaron que las actividades son similares a las del resto de los internos, aunque su evolución dependerá de la adaptación y del seguimiento penitenciario. El proceso avanza con normalidad y el régimen progresivo definirá los próximos pasos durante su permanencia.