“Quiero volver a vivir tranquila”, el pedido de una mujer que denunció violencia de género

La denunciante relató años de presunto hostigamiento, restricciones y miedo. Aseguró que esas medidas judiciales no frenaron los acercamientos y pide que su denuncia siga adelante y que la escuchen.

“Quiero volver a vivir tranquila”, el pedido de una mujer que denunció violencia de género
Shirley Aguilar/Violencia de Género (Vía Gualeguaychú)
12 de octubre de 2026, 13:40

Hablar públicamente de la violencia de género puede ser el paso que una persona encuentra después de mucho miedo y silencio. Cuando pedir ayuda no alcanza para recuperar la tranquilidad, contar lo vivido también se convierte en un reclamo: que las instituciones escuchen, actúen y eviten que la espera prolongue la angustia de quienes buscan volver a sentirse a salvo y reconstruir su vida.

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Detrás de su decisión hay una historia familiar atravesada, según cuenta, por denuncias, aislamiento y temor. La mujer decidió grabar un video para hacer pública su situación y pedir una respuesta. En su relato reconstruye distintos episodios que, asegura, marcaron su vida durante años y que todavía tienen consecuencias en su manera de salir, encontrarse con otras personas y sentirse segura.

Fiscalía de Gualeguaychú
Fiscalía de Gualeguaychú (web)

Una historia marcada por la separación y el aislamiento

En un video, Shirley Aguilar, quien vive en Gilbert, contó que denunció a su expareja ante la Fiscalía de Gualeguaychú por violencia de género, abuso sexual, intento de homicidio y privación ilegítima de la libertad. Según relató, todo comenzó en 2022, cuando decidió separarse. Desde entonces, sufre situaciones de hostigamiento que fueron agravándose con el tiempo y limitaron su vida cotidiana.

Tras la separación, según su testimonio, su expareja la denunció y ella ya no pudo entrar a su casa. En ese momento estudiaba en Basavilbaso junto con sus hijos y decidió quedarse allí. Luego, el 9 de enero de 2023, fue a buscarlos para llevarlos al pueblo donde vive, pero aseguró que una nueva denuncia le impidió verlos durante 30 días, sin recibir información sobre cómo estaban.

La mujer describió ese período lejos de sus hijos como uno de los momentos más dolorosos. Dijo que contaba los días hasta poder reencontrarse con ellos y que no saber cómo estaban volvió interminable la espera. En marzo logró regresar a su casa con los chicos y, según denunció, comenzaron los maltratos. Afirmó que quería protegerlos y permanecer cerca de ellos, pese a la situación que atravesaba.

El control cotidiano y el temor a salir de su casa

En su relato difundido por EntreRíosYa, la señora aseguró que presentó denuncias en reiteradas oportunidades y que existía una restricción de acercamiento que, según ella, no se respetaba. Sostuvo que su expareja entraba y salía de la vivienda y que soportaba situaciones por temor a que sus hijos sufrieran más, ya que, contó, le pedían que no llamara a la Policía.

El aislamiento, según describió, se intensificó a fines de 2025 y durante los primeros meses de 2026. Aseguró que no podía comunicarse con familiares ni salir libremente. Cuando intentaba irse, contó, aprovechaba la siesta y simulaba dormir hasta que él se marchaba a trabajar; si advertía su ausencia, salía a buscarla por el pueblo y la llevaba nuevamente a la casa, casi a diario.

Shirley Aguilar denuncia violencia de Género.
Shirley Aguilar denuncia violencia de Género. (Vía Gualeguaychú)

También relató situaciones de control dentro de la vivienda que describió como humillantes: dijo que debía bañarse y hacer sus necesidades con la puerta abierta para que él comprobara que no se comunicaba con nadie. En las últimas semanas de convivencia, aseguró, el miedo era tan intenso que temblaba y lloraba al verlo. Todo lo que contó, afirmó, fue denunciado ante la Fiscalía de Gualeguaychú.

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El pedido de ayuda y una causa que reclama que no se archive

El 9 de abril de 2026 decidió pedir ayuda porque sentía que ya no podía soportar más la situación y atravesaba una depresión. Agradeció al hospital Santa María y al equipo de salud mental, porque, según explicó, la acompañaron y le dieron herramientas para hablar y buscar otra salida. Ese día pidió auxilio por mensaje; la Policía intervino y, cuando regresó a su casa esa noche, él ya no estaba.

Sin embargo, Shirley Aguilar sostuvo que hubo llamados, apariciones en su casa y persecuciones cuando salía a caminar, pese a la restricción vigente, y afirmó que denunció cada episodio. Cuestionó la demora de la Justicia y pidió que la causa por violencia de género no se archive. “Quiero volver a vivir tranquila”, reclamó: caminar, ir a la escuela de sus hijos o salir a una plaza sin miedo.