Alas Desatadas es un dispositivo clave para resguardar a mujeres que atraviesan situaciones de violencia grave, cuando permanecer en su hogar implica un riesgo concreto para su integridad. Se trata de una casa transitoria que ofrece protección inmediata y acompañamiento junto a sus hijos en contextos de extrema vulnerabilidad.

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Se trata de un hogar municipal que brinda alojamiento transitorio y acompañamiento integral a mujeres que han atravesado situaciones de violencia extrema. El dispositivo ofrece contención permanente y asistencia profesional, con el objetivo de garantizar un entorno seguro mientras se avanza en procesos de recuperación y reconstrucción personal.

El Hogar de Protección Integral “Alas Desatadas” funciona en Gualeguaychú como un dispositivo clave para resguardar a mujeres en situación de vulnerabilidad total, cuando permanecer en su hogar implica un riesgo. Allí se articulan medidas de protección inmediata con un abordaje interdisciplinario y estrategias orientadas a fortalecer la autonomía y la reconstrucción de proyectos de vida.
Un hogar seguro en Gualeguaychú
Sobre el tema, la responsable del Área de Género, Diversidad y Protección a Personas Vulnerables, Claudia Fiorotto, explicó que: “La casa no es un hostel, es una casa de seguridad. Acá llegan mujeres con riesgo de vida”, al detallar el funcionamiento del espacio y remarcar la gravedad de las situaciones que se abordan a diario en el dispositivo.

El dispositivo cuenta con un equipo interdisciplinario integrado por profesionales de la psicología, trabajo social y derecho, que articula con el sistema de salud, educación y organismos de protección. Además, se sostienen espacios de acompañamiento permanente y atención ante situaciones de crisis, con seguimiento personalizado de cada caso.
Autonomía y autosustentación: claves para el futuro
En paralelo, el trabajo incluye instancias de formación y producción orientadas a la autonomía. Durante su estadía, las mujeres participan de talleres, elaboración de bienes para la venta y desarrollo de oficios, además de una huerta comunitaria que promueve la autosustentación, el aprendizaje colectivo y la generación de ingresos genuinos para su futura independencia económica y social.
El abordaje también se extiende al territorio, con presencia en barrios de la ciudad mediante charlas, talleres en CAPS y CIC, reforzando la prevención y el acompañamiento comunitario. A esto se suma el trabajo con varones que ejercen violencia, a través de dispositivos orientados a la reflexión y modificación de conductas, entendiendo la problemática integral y sostenida en el tiempo.


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En este marco, Alas Desatadas se consolida como una herramienta central en la red de abordaje de las violencias y dispone de canales permanentes: Casa de la Mujer (24 horas) +54 9 3446 53-7333, Área de Género +54 9 3446 53-5286 y dispositivo de Masculinidades +54 9 3446 20-9363. Estos contactos permiten una atención rápida y de orientación ante situaciones de violencia.
