El choque fue tan violento que el automóvil terminó con graves daños estructurales y su conductor quedó atrapado en el interior. El siniestro, ocurrido en uno de los accesos más transitados, volvió a poner en foco los riesgos del alcohol al volante y las consecuencias de una conducción irresponsable.

Con el Conductor Designado buscan cambiar conductas al volante durante el verano
El hecho se registró este jueves en el Acceso Padre Jeannot Sueyro, a la altura de la rotonda del Cristo. Allí, un Chevrolet Corsa Classic de color gris, que circulaba en sentido Este–Oeste, perdió el control por causas que se tratan de establecer e impactó contra una columna de alumbrado público.

El vehículo era conducido por un hombre de 62 años, domiciliado en Martín Coronado, partido de Tres de Febrero, provincia de Buenos Aires. El impacto contra la estructura fija provocó una importante deformación del rodado, lo que impidió que el conductor pudiera salir por sus propios medios.
Impacto y rescate: el rol crucial de los bomberos
Ante esa situación, fue necesaria la intervención de Bomberos Voluntarios de Gualeguaychú, quienes trabajaron para liberar al hombre del interior del automóvil. Posteriormente, fue trasladado en ambulancia para su atención médica, constatándose que presentaba lesiones de carácter leve.
Durante el procedimiento, personal de Tránsito Municipal realizó el test de alcoholemia, el cual arrojó resultado positivo. Además, se constató que el vehículo tenía el seguro automotor vencido, por lo que se procedió a su retención.
En el lugar se trabajó con conocimiento de la Fiscalía en turno, que quedó a cargo de las actuaciones correspondientes. El episodio vuelve a encender una señal de alerta sobre la combinación de alcohol y conducción, una conducta que pone en riesgo no solo a quien maneja, sino también a terceros.
Acceso Padre Jeannot Sueyro: un punto crítico de siniestros
A lo largo de los años se registraron choques y vuelcos, incluyendo un impacto a un ciclista en 2014 y un accidente fatal de un motociclista en 2017. La combinación de alto tránsito, maniobras riesgosas y la configuración de la vía vuelve recurrentes estos episodios. La zona requiere atención constante y medidas de prevención. Cada nuevo accidente vuelve a poner en evidencia la peligrosidad.
