Las condiciones climáticas pueden modificar rápidamente la rutina de una comunidad y obligan a mantener una mirada atenta sobre factores capaces de generar complicaciones. En ese contexto, la creciente del río Uruguay suma un elemento que requiere seguimiento y planificación, mientras se preparan alternativas para responder de manera ordenada ante cualquier cambio que pueda presentarse.

Máxima alerta en la provincia: la señal que puso en vilo a Gualeguay ante posibles inundaciones
El escenario también está atravesado por los pronósticos de lluvias, tormentas y vientos fuertes que podrían generar nuevas dificultades. Por eso, la planificación apunta a contar con información actualizada y recursos disponibles en diferentes ciudades de la provincia, además de coordinar acciones para que, si las condiciones empeoran, las respuesta sea con rapidez y sin improvisaciones.

La creciente del río Uruguay presenta actualmente una altura de 5,60 metros en el puerto de Colón, aunque días anteriores llegó a los 6,16 metros. El nivel todavía se mantiene dentro de parámetros manejables, pero el registro llevó a reforzar la prevención ante una eventual modificación del escenario y se revisan con anticipación las medidas que podrían aplicarse si el agua continúa avanzando.
El río sube y el Municipio de Colón ya prepara respuestas antes de llegar al límite
El nivel de alerta establecido para esta ciudad entrerriana es de 7,10 metros y el de evacuación se ubica en 7,90. Sin embargo, se puede disponer antes una evacuación en seco, desde unos 6,80 metros, para viviendas con accesos complicados o donde haya personas que necesiten atención especial, aprovechando que todavía es posible ingresar con vehículos y camiones para concretar los traslados.
En los sectores que históricamente sufren el avance del agua, el Área de Hábitat y Vivienda realiza un relevamiento para actualizar la información de cada hogar. Se verifica la composición familiar y los contactos, además de detectar casos de discapacidad, embarazos, adultos mayores o necesidades de salud que puedan requerir recursos específicos durante una eventual salida del domicilio.

El antecedente y las medidas de precaución para la población
Se recomienda reunir documentación, medicamentos, objetos indispensables y prever dónde alojarse si fuera necesario dejar la vivienda. Quienes puedan recurrir a familiares o conocidos deberían contemplar esa opción, ante una crecida prolongada. El agua suele ingresar cerca de los 8 metros, aunque antes pueden anegarse calles, complicarse accesos y aparecer problemas en desagües o cloacas.
Cada episodio presenta particularidades y su impacto depende de las lluvias, la saturación del suelo, el comportamiento de los desagües y las obras pluviales. En 2024, cuando el cauce llegó a unos 9,70 metros, fueron evacuadas alrededor de 40 familias. En episodios posteriores, las nuevas obras de drenaje permitieron reducir considerablemente la cantidad de viviendas afectadas por el agua.

Evacuaciones, refugios y una red de asistencia lista para activarse
Para responder ante una eventual contingencia, el ejecutivo acondiciona un sector de la Metalúrgica para recibir evacuados y coordina recursos con distintas instituciones. En los próximos días se reunirá nuevamente la Junta Municipal de Defensa Civil para repasar protocolos, definir equipos de guardia y organizar las tareas de las áreas y organismos que participarán ante una emergencia.
El operativo también contempla la inestabilidad climática, luego de episodios recientes con voladuras de techos. La articulación con Bomberos Voluntarios y Defensa Civil se mantiene de forma permanente y, además, se prevé capacitar al personal que pueda asistir o retirar personas en zonas con agua. Para emergencias climáticas funciona el 3447 64-2290 y Bomberos responde en el 100.


Crecida del río: el inesperado avance del agua encendió el monitoreo y mantiene la atención en la ribera

No solo preocupa el agua: también preparan equipos ante tormentas y fuertes vientos
Finalmente, Camila Cricel del Área de Hábitat y Vivienda, remarcó la importancia de anticiparse para identificar casos particulares y definir cómo actuar ante una eventual evacuación. El monitoreo continuará sobre los sectores bajos, donde ya se registran algunos anegamientos, mientras se mantendrá informada a la comunidad ante cualquier cambio en la evolución de la creciente del río Uruguay.
