En una era dominada por estímulos constantes, videos breves y tendencias que aparecen y desaparecen a toda velocidad, una estética cargada de colores, brillos y cierta nostalgia infantil comenzó a ganar terreno en las redes sociales. Se trata del “whimsy core”, una tendencia que busca recuperar el costado más lúdico de la moda y que ya tiene entre sus referentes a figuras como Zara Larsson y Kylie Jenner.
Gemas de colores pegadas sobre fundas de celulares, vasos, uñas y objetos cotidianos; maquillajes llamativos, texturas inesperadas y una marcada inspiración dosmilera forman parte de este universo que se aleja deliberadamente de la sobriedad.
La propuesta no pasa únicamente por decorar todo aquello que se encuentre a mano. En medio de la sobrecarga visual y mediática, el fenómeno también reivindica algo mucho más sencillo: permitirse hacer cosas solamente porque resultan divertidas.
¿Notaste que todos están usando gemas y brillos? Esta es la tendencia que explica por qué.(Pinterest)
Qué es el “whimsy core” y por qué está de moda
La palabra “whimsy” deriva del inglés “whimsical”, término relacionado con aquello fantasioso, juguetón, peculiar o caprichoso. Trasladada al terreno de la estética, la tendencia celebra la creatividad, la ternura y la posibilidad de encontrar algo extraordinario en elementos completamente cotidianos.
Uno de sus componentes fundamentales es recuperar cierta mirada propia de la infancia. Aquella etapa en la que un objeto podía decorarse simplemente porque sí y los colores, stickers, piedras de plástico y brillos no necesitaban tener ninguna utilidad concreta.
Visualmente, esto se traduce en una combinación deliberadamente excesiva de colores vibrantes, estampados, cristales, texturas y elementos que remiten a los años 90 y 2000.
Whimsy core: la tendencia viral en redes sociales.(Pinterest)
A diferencia de otras tendencias que establecen una paleta de colores o una serie de prendas indispensables, el whimsy core no tiene demasiadas reglas. Precisamente, la libertad es parte de su atractivo.
Los colores alegres y brillantes ocupan un lugar central, al igual que la combinación de diferentes texturas. A esto se suma la nostalgia: gemas de plástico, brillos y accesorios que podrían haber formado parte de un kit de manualidades infantil regresan ahora convertidos en elementos de moda.
Por eso, una funda de celular cubierta de piedras multicolores puede representar perfectamente esta estética. No necesita ser más práctica ni cumplir una función adicional: está decorada simplemente porque hacerlo genera placer.
Zara Larsson, una de las grandes referentes del whimsy core
Una de las artistas que mejor representa este regreso de la estética colorida es Zara Larsson.
Con la era de su álbum *Midnight Sun*, la cantante sueca recuperó numerosos códigos asociados con la cultura pop de los 2000: colores intensos, cristales, maquillajes llamativos y estilismos que se alejan del minimalismo.
El concepto también aparece en sus presentaciones en vivo. Sus vestuarios y maquillajes, estos últimos realizados junto a la maquilladora Sophia Sinot, ayudan a construir un universo en el que la música y la imagen responden a la misma idea maximalista y despreocupada.
Zara Larsson es la gran impulsora del Whimsy core(Pinterest)
Incluso el sonido de *Midnight Sun* y su posterior versión de remixes, *Midnight Sun: Girls Trip*, dialoga con aquella época del pop marcada por producciones exuberantes y una estética deliberadamente divertida.
En un momento de gran exposición para Larsson, sus looks ayudaron a devolver a la conversación los cristales, el color y el espíritu Y2K.
La torta de cumpleaños de Kylie Jenner que llevó las gemas a otro nivel
Pero si Zara Larsson representa el fenómeno desde la música y la moda, Kylie Jenner terminó de impulsar la fiebre por las gemas desde un lugar inesperado: su torta de cumpleaños.
Para celebrar sus 29 años en agosto de 2026, Jenner organizó en su casa de Beverly Hills una fiesta denominada “Princess Kitty”, dominada por el rosa, las plumas, las tiaras y una marcada inspiración dosmilera. Entre los distintos postres de la noche apareció una torta blanca completamente cubierta de gemas multicolores de diferentes formas.
La torta de cumpleaños de Kylie Jenner.(Instagram)
La empresaria tuvo tres tortas: además de la cubierta de piedras, hubo una con forma de cuerpo vestido con un bikini rosa y otra rosa decorada con gatos y el mensaje “Happy Birthday Kitty Kylie”.
Sin embargo, fue la versión enjoyada la que terminó trascendiendo la fiesta. La imagen ayudó a impulsar en redes la fiebre por decorar prácticamente cualquier objeto con cristales de colores, una tendencia que también comenzó a definirse como “whimsy maxxing” o “bedazzling”.
El concepto no quedó limitado a la torta. En la celebración también aparecieron vasos decorados con gemas y, posteriormente, Jenner llevó la misma estética a su manicura y a la funda de su celular.
De las uñas al celular: cómo se lleva la tendencia whimsy
La popularidad de figuras como Kylie Jenner y Zara Larssoncontribuyó a amplificar una estética que ya encontró múltiples formas de adaptación.
Las gemas aparecen sobre manicuras, maquillaje, accesorios, fundas de celulares y diferentes objetos cotidianos. En belleza, las uñas cubiertas con piedras de distintas formas y tamañosse consolidaron como una de las expresiones más visibles de esta corriente maximalista.
Pero detrás de los brillos también aparece una reacción frente a años de dominio de estéticas minimalistas, tonos neutros y diseños extremadamente cuidados. El whimsy core propone prácticamente lo contrario: jugar, mezclar y personalizar sin preocuparse demasiado por conseguir un resultado perfecto.
La razón por la que todos quieren llenarse de gemas y brillos la cara, la ropa y hasta la comida(Instagram)
Y allí se encuentra buena parte de su atractivo. Más que conseguir determinada prenda o copiar exactamente el look de una celebridad, la tendencia invita a recuperar el placer de decorar, experimentar y elegir algo simplemente porque resulta lindo o divertido.
En definitiva, no existen demasiados límites: unas uñas llenas de cristales, una funda de celular cubierta de gemas o incluso una torta convertida en una enorme joya pueden formar parte del mismo universo. La única condición parece ser abandonar, aunque sea por un momento, la necesidad de que todo tenga una explicación.