Anna K. Franco es una de las autoras argentinas más leídas dentro de la literatura juvenil y romántica. Con casi quince años de trayectoria, construyó una comunidad de lectores fieles que la acompañan libro a libro, atraídos por historias que combinan emoción, personajes intensos y mundos que invitan a quedarse. Desde sus comienzos escribiendo en Quilmes hasta su consolidación en el mercado editorial, su recorrido estuvo marcado por la perseverancia y una conexión muy cercana con quienes leen sus novelas.

Los Nocheros mano a mano: los cambios que atravesaron en estos 40 años, su relación con los nuevos artistas y el regreso al Gran Rex
Con Hechizo de primavera, su más reciente publicación, Anna se anima a dar un paso más y adentrarse en la fantasía romántica, un género en auge que le permite explorar nuevos territorios sin perder su esencia. En diálogo con Vía País, la escritora reveló detalles detrás de su nuevo libro, el fenómeno del romantasy, su vínculo con los lectores y los desafíos de seguir escribiendo después de casi quince años de carrera.
Una historia que nació hace mucho tiempo
Si bien Hechizo de primavera (Del Fondo Editorial) acaba de llegar a las librerías, la historia comenzó a gestarse hace mucho tiempo. La autora recuerda que la primera chispa apareció cuando apenas tenía ocho años. Fue entonces cuando imaginó por primera vez a sus protagonistas. "Claro que la historia no tenía la intensidad ni los giros que tiene hoy, pero la base ya estaba y siempre me ilusionó conservar esa esencia hasta poder convertirla en la novela que es ahora", explica.

Crear un universo de fantasía también implicó un proceso de investigación y planificación para que cada elemento tuviera sentido dentro de la historia. "A la hora de crear este universo de fantasía tuve una ventaja: me inspiré en culturas que existieron a lo largo de la historia de la humanidad. Eso me dio una guía, aunque el mayor desafío fue lograr que todo ese mundo funcionara de manera coherente, sin olvidar ninguna de sus reglas", señala.
El auge de la fantasía romántica
Los géneros literarios van cambiando constantemente y hoy la fantasía es uno de los más elegidos por los lectores jóvenes. Para Anna, este crecimiento responde a varios factores: "Las redes sociales ayudan a que nuestras historias sean visibles, aunque siento que los algoritmos ya no favorecen la creación de comunidad, y eso representa un problema importante".

Para la escritora, el crecimiento de la fantasía romántica no es una casualidad, sino el resultado de una combinación de factores culturales y generacionales que transformaron los hábitos de lectura de los jóvenes. "Creo que el auge de la fantasía también tiene relación con una generación que empezó a leer con Harry Potter y con esa necesidad de escapar de la realidad hacia mundos alternativos. En cuanto al romance, es un género que nunca desaparece porque conecta directamente con las emociones", remarca.
Escribir para emocionar
Después de casi quince años de trayectoria, la autora asegura que la emoción del proceso creativo sigue siendo la misma que al principio. "Me entusiasman los temas que voy a abordar, los personajes que sé que voy a amar y todo lo que todavía está por descubrirse durante el proceso de escritura. Me enamoro de mis propias historias porque siento que ese es el punto de partida para que después también se enamoren mis lectores", explica.

Ese vínculo se completa cuando los libros llegan a manos de quienes los leen y los hacen suyos. Para Anna, ese intercambio es una de las mayores recompensas de su carrera. "A lo largo de todos estos años recibí infinidad de mensajes, pero hay algo que se repite siempre: me cuentan que mis libros los emocionan, que se sienten identificados con los personajes y que las historias terminan conectando con sus propias vidas", sentencia.
Más allá del resultado final, también tiene una rutina muy marcada a la hora de escribir: "Cuando escribo prefiero hacerlo de noche, acompañada por algún aroma agradable y, muchas veces, con música. Por eso mis libros suelen tener playlists".
De Quilmes a la Feria del Libro
Al mirar hacia atrás, Anna reconoce que nunca imaginó el camino que terminaría recorriendo. "Si pienso en aquella chica que escribía historias en Quilmes, la verdad es que nunca imaginó este presente. Durante mucho tiempo creí que tendría que haber nacido en otro país para que mis libros encontraran un lugar en una librería. Por suerte, el trabajo, la perseverancia y las vueltas de la vida terminaron demostrando lo contrario".

Ese recorrido tuvo un nuevo capítulo este año durante la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde vivió una experiencia especial. "Este año la Feria del Libro tuvo un significado especial para mí porque participé no solo como autora, sino también como editora. Eso me hizo muy feliz. Siempre me emociona encontrarme cara a cara con los lectores porque son quienes terminan de darle sentido a todas mis ilusiones al permitirme compartirlas con ellos. Y estoy convencida de que, cada vez que tenga que hablar en público, voy a seguir sintiendo nervios".
La autora espera que Hechizo de primavera permanezca en la memoria de quienes lo lean mucho después de cerrar la última página: "Me gustaría que Hechizo de primavera sea recordado como un libro que despertó sentimientos y dejó algo en quienes lo leyeron. Ojalá los lectores sientan ganas de volver a él con el paso de los años, del mismo modo en que yo releo esos libros que marcaron mi vida y a los que les tengo un cariño especial".


“Odiarán tanto al personaje que terminarán amando el libro”: Pame Stupia, la autora argentina que fusiona el thriller con lo romántico
También aprovecha para invitar a quienes todavía no se animaron a descubrir el género. "Les diría que este libro puede ser una muy buena puerta de entrada, porque la fantasía aparece de manera gradual y siempre se siente como un mundo posible. Si tuviera que convencer a alguien de leerlo con una sola frase, elegiría la misma que aparece en la tapa: 'En un mundo de imperios crueles, el amor también puede ser un arma'".

Mientras disfruta del lanzamiento de esta novela, Anna ya está inmersa en un nuevo proyecto literario. "En este momento estoy trabajando en un desafío completamente nuevo: por primera vez estoy escribiendo algo que podría considerarse un retelling con fantasía. Es una historia que me entusiasma muchísimo. Amo a sus personajes y todo lo que estoy construyendo. Solo espero que, cuando llegue el momento de conocerla, los lectores se enamoren de ella tanto como yo", explica.
