Cuánto cuestan las joyas de plata 925 hechas a mano que vende Mora, la esposa de Abel Pintos, en Recoleta
El emprendimiento de Mora Calabrese que dejó de ser solo online y ya tiene un elegante local en Recoleta


Después de consolidar una comunidad de clientas a través de las redes sociales y su tienda online, Mora Calabrese, pareja de Abel Pintos, concretó uno de los proyectos más importantes de su emprendimiento: la apertura del primer local físico de Cala Joyería.

Ubicado sobre la avenida Callao, en el barrio porteño de Recoleta, el nuevo espacio refleja la identidad de la marca desde el primer vistazo. La propuesta apuesta por una estética minimalista, con muebles de madera clara, arreglos florales y una exhibición cuidada de cada pieza para que el protagonismo recaiga en las joyas.
El local fue pensado para ofrecer una experiencia diferente a la compra online. Quienes visiten el espacio podrán probarse anillos, collares, pulseras y aros, comparar talles, observar los detalles de terminación y elegir cada diseño sin apuro.
La ambientación acompaña esa idea de compra pausada. Las paredes en tonos neutros, la iluminación puntual y la ausencia de vitrinas recargadas permiten que cada pieza tenga su propio lugar. En lugar de exhibir grandes cantidades de productos, la marca eligió presentar las joyas de manera individual, invitando a observarlas con detenimiento.

Según explicó la propia firma durante la inauguración, la propuesta busca que las clientas puedan "ver, tocar y elegir cada pieza con tiempo", reforzando el vínculo con el trabajo artesanal que caracteriza al emprendimiento.
Cala Joyería no es un proyecto individual. Mora Calabrese creó la marca junto a Flor, su amiga y socia desde hace 25 años. Lo que comenzó como una amistad terminó convirtiéndose en un equipo dedicado al diseño y la producción de joyas.
Hasta ahora, el negocio funcionaba exclusivamente mediante redes sociales y una tienda online con envíos a todo el país. La inauguración del local representa un nuevo paso para una marca que fue creciendo de manera sostenida.

En sus redes sociales, Mora compartió parte del detrás de escena de la apertura y describió el recorrido que implicó llegar hasta este momento.
"Fue un camino muchísimo más largo del que pueden imaginar; trabajamos mucho y con mucho amor", expresó.
También resumió las últimas etapas del proyecto con una publicación en la que enumeró: "Fin de obra, producción para vía pública, armado de local y finalmente abrir nuestras puertas".

Uno de los rasgos distintivos de Cala Joyería es su apuesta por la producción artesanal. La mayoría de las piezas están realizadas en plata 925 y bronce, materiales trabajados manualmente desde el diseño inicial hasta el pulido final.

Mora participa activamente en el taller, involucrándose tanto en el desarrollo de los bocetos como en la terminación de cada creación. Las colecciones suelen incluir piedras naturales, texturas orgánicas y superficies irregulares que se alejan de la producción industrial y buscan que cada joya tenga una identidad propia. Sobre los precios, estos dependen de la pieza: