Estas son las 3 plantas ideales para plantar en marzo y esperar a que florezcan en otoño
A contrario de lo que ocurre con el resto de las especies, existen tres tipos de plantas que darán lindos colores para la llegada de la próxima estación. Conocé cuáles son.
Sembrar en febrero permite anticipar la llegada del otoño con jardines llenos de color y vida.
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Con el fin del verano y la llegada del otoño, no solo se van las altas temperaturas, sino que también dejan atrás la época donde las plantas tienen colores verdes. En ese sentido, existen tres especies que se pueden plantar en el mes de febrero y que florecen en la próxima estación. .
Esta estrategia de siembra permite anticipar el color y la vitalidad en los jardines justo cuando la mayoría de las plantas entra en un período de descanso. Apostar por estas variedades garantiza un espacio lleno de vida y bajo mantenimiento, ideal para quienes buscan aprovechar al máximo cada ciclo estacional.
Febrero es un mes clave para sembrar especies que se desarrollan bien en climas frescos y que resisten los primeros fríos del año. Elegir las plantas adecuadas y preparar el sustrato correctamente es fundamental para lograr una floración espectacular al inicio del otoño. Las protagonistas de esta temporada son la caléndula, el pensamiento y el alhelí, tres variedades que destacan tanto en macetas como en canteros y se adaptan a distintos niveles de experiencia en jardinería.
Caléndula, pensamiento y alhelí destacan por su resistencia y floración prolongada en ambientes frescos.
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Las tres especies ideales para plantar en febrero y florecer en otoño
La caléndula es una de las favoritas del período. Germina rápido y en menos de dos semanas ya se observa el brote en la tierra. Sus flores grandes, en tonos naranjas o amarillos, resisten el fresco y pueden durar varios meses. Esta planta es versátil: se adapta tanto al sol como a la media sombra y requiere riego moderado. Entre sus ventajas, también actúa como repelente natural de plagas y se desarrolla muy bien en macetas.
Preparar la tierra y elegir especies adecuadas es clave para lograr un espacio decorativo y de bajo mantenimiento en la nueva estación.
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El pensamiento es el símbolo por excelencia del otoño e invierno. Cuando la mayoría de las especies pierde vigor, esta planta luce flores de colores vibrantes, especialmente violetas, amarillos y blancos. Es ideal para quienes buscan sumar diseño y color a balcones, terrazas o bordes de jardín. El pensamiento ama el clima fresco y necesita mucha luz, aunque sin exposición directa al sol fuerte. Su crecimiento es rápido: en seis a ocho semanas después de la siembra, ya se pueden disfrutar sus primeras flores.
El alhelí aporta aroma y color intenso a cualquier espacio. Tolera el frío y produce flores aromáticas de larga duración. Al igual que las otras especies, se siembra con semillas superficiales, requiere riego suave y responde bien al sol directo. Su floración se prolonga durante todo el invierno, sumando perfume y vida cuando el resto del jardín permanece apagado.