Las 3 plantas claves para el interior del hogar: viven en agua y purifican el aire
Se trata de un grupo de especies que pueden sumar un poco de verde a la casa y evitan las complicaciones.


Los amantes de la jardinería saben el peso de las plantas y cómo pueden afectar a los espacios internos de las casas. En ese sentido, existen tres plantas que son ideales para colocar dentro de alguno de los ambientes porque crecen en agua y purifican el aire.

Además de aportar color y frescura, estas especies tienen la ventaja de requerir cuidados mínimos y pueden cultivarse en simples recipientes de vidrio, sin necesidad de tierra. Este grupo de plantas es reconocido por su capacidad para mejorar la calidad del aire, ya que absorben compuestos contaminantes y liberan oxígeno, ayudando a crear un ambiente más saludable y agradable para toda la familia.
Esta trepadora se adapta a diferentes ambientes, crece rápido y resiste bien la falta de luz directa. Para cultivarla en agua solo hace falta cortar un esqueje y colocarlo en un recipiente con agua limpia, reemplazándola cada 7 a 10 días y ubicándola en un sitio con buena iluminación indirecta. Además de su belleza y practicidad, el potus es conocido por su capacidad de absorber toxinas del aire, según varios estudios sobre plantas de interior.
Es resistente, perfecta para espacios pequeños y se asocia a la energía positiva en el hogar. Crece mejor en agua filtrada o reposada, con las raíces siempre cubiertas y alejada del sol directo. Esta planta es protagonista en la decoración de interiores y no pasa de moda, aportando un toque de verde a cualquier rincón.

Para que estas plantas prosperen, es fundamental cambiar el agua regularmente y limpiar los recipientes para evitar la formación de hongos o malos olores. No se recomienda dejar agua estancada durante mucho tiempo, ya que puede dañar las raíces. El uso de recipientes de vidrio permite observar el crecimiento de las raíces y controlar mejor el estado general de la planta.

Otro aspecto clave es evitar el exceso de cloro en el agua. Lo mejor es dejarla reposar unas horas antes de usarla o elegir agua filtrada, especialmente en el caso del bambú de la suerte. Además, es importante mantener una buena iluminación indirecta: aunque estas plantas no requieren sol directo, sí necesitan luz para crecer sanas y conservar el color de las hojas. Por último, revisar el estado de las raíces y limpiar cualquier parte marrón o blanda ayuda a prevenir enfermedades y favorece un crecimiento vigoroso.