Rocío Marengo se sinceró sobre la crianza de su hijo y contó por qué abandonó la lactancia: "Tenía miedo con..."
La modelo comparte un aspecto inesperado de su nueva vida como madre.


Rocío Marengo atraviesa uno de los momentos más felices de su vida. A seis meses del nacimiento de Isidro, fruto de su relación con Eduardo Fort, la modelo y conductora se mostró emocionada al hablar de su presente familiar y profesional, asegurando que está viviendo todo aquello que alguna vez soñó.
En diálogo con Pronto, la conductora de Todo cocinado expresó la felicidad que siente por esta nueva etapa y destacó que hoy disfruta de una estabilidad que durante años anheló construir.


“No me alcanzan las palabras para describir el momento en el que estoy. Porque es soñado y estoy parada en el lugar que siempre soñé", aseguró Rocío Marengo, quien está enamoradísima de su bebé de seis meses, Isidro, fruto de su relación con Eduardo Fort.
"No lo puedo creer y todos los días agradezco porque soy muy consciente de que estoy donde siempre soñé estar: estoy conduciendo, estoy con una familia estable, tengo mi bebé y encima mi bebé me hace sonrisa todos los días, con lo cual más no puedo pedir”, agregó.
Durante la entrevista, el periodista Nico Peralta le consultó si la maternidad era tal como la había imaginado. Lejos de quedarse con una visión idealizada, Marengo reconoció que la experiencia superó ampliamente todas sus expectativas.
"No. Isidro acaba de cumplir seis meses y es un montón más de lo que alguna vez imaginé. Todo lo que te imaginás te queda corto cuando lo vivís. A mí la sonrisa de Isidro me da años de vida, me da energía y me hace sentir fuerte. Isidro es amoroso, es bueno, simpático y me la hace súper fácil".
Además, contó que el pequeño tiene rutinas que le permiten descansar y disfrutar plenamente de esta etapa. "Me deja dormir. Obviamente que él cada tres horas toma su mamadera y en su momento era la teta, pero todo me lo hace fácil".
En otro tramo de la charla, la conductora se refirió al proceso de alimentación de Isidro y explicó por qué dejó de amamantarlo. Según contó, fue una transición que se dio de manera natural y sin conflictos.
"No, ya no le doy más la teta. A veces, como mimo puede ser pero ya no le doy más. Se fue dando así. Al ser prematuro, tenía miedo con el tema del peso y todo eso pero se dio así, qué se yo. Al principio tomaba y ahora no; la fue soltando y le doy la mamadera".


De esta manera, Marengo compartió detalles íntimos de la crianza de su hijo y dejó en claro que está disfrutando al máximo de una maternidad que, según sus propias palabras, superó todos los sueños que alguna vez imaginó.