Luciana Salazar y Martín Redrado: cómo fue su historia de amor y por qué terminaron en la Justicia
La relación entre la modelo y el economista estuvo marcada por idas y vueltas, momentos de mucha exposición y situaciones que cambiaron el rumbo de su vínculo.

Luciana Salazar y Martín Redrado protagonizaron durante más de una década una relación marcada por un intenso romance, separaciones, reconciliaciones y fuertes cruces públicos. Lo que comenzó como una historia de amor que mantuvieron durante un tiempo lejos de los medios terminó derivando en una extensa disputa judicial que tuvo a Matilda Salazar como protagonista.

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Después de años de enfrentamientos, ambos llegaron a un acuerdo ante la Justicia y pusieron punto final a los litigios que mantenían abiertos. La resolución establece que el economista deberá hacerse cargo económicamente de la manutención de Matilda hasta que la niña cumpla 18 años.
Cómo nació la historia de amor entre Luciana Salazar y Martín Redrado
La relación entre Salazar y Redrado comenzó en marzo de 2010. El romance rápidamente llamó la atención por la diferencia entre sus perfiles y porque el economista todavía atravesaba el proceso de separación de Ivana Pagés, madre de sus dos hijos.
Después de un primer distanciamiento, la pareja volvió a apostar por la relación. En marzo de 2012 blanquearon su reconciliación durante un viaje a Ginebra, donde posaron juntos para una revista. Sin embargo, el vínculo volvió a atravesar una crisis en 2014.
En 2015 volvieron a acercarse y evitaron ponerle un rótulo formal a la relación. Redrado habló entonces de un “reencuentro”, mientras que Salazar aseguraba que disfrutaban el día a día.

En 2016 volvieron a separarse. Por entonces, Salazar confirmó que sería madre mediante el método de subrogación de vientre y que esperaba a su primera hija, Matilda.
Según relató en aquel momento, decidió continuar el proceso por su cuenta. El nacimiento de la niña se produjo en diciembre de 2017 en Estados Unidos y abrió una nueva etapa en la historia entre Salazar y Redrado.
Durante esos años surgieron versiones acerca de la participación del economista en el proceso de maternidad. La propia Salazar sostuvo reiteradamente que Redrado no era el padre biológico de Matilda. Sin embargo siempre estuvo la versión de que el economista había colaborado económicamente con el tratamiento.
La relación entre ambos continuó atravesada por rumores de acercamientos y nuevos distanciamientos. En 2017, incluso después de la separación, fueron fotografiados juntos en distintas oportunidades.
Con el paso del tiempo, la relación dejó definitivamente atrás el terreno sentimental y comenzó una etapa de enfrentamientos judiciales.

La discusión llegó a los tribunales y tenía entre sus puntos centrales las cuestiones vinculadas con Matilda. Uno de los reclamos de la modelo fue un acuerdo firmado en 2017. Redrado cuestionó posteriormente la validez de ese documento y negó tener una obligación alimentaria respecto de la niña. La famosa reclamó el pago de la manutención a su hija.
En marzo de 2026, la Justicia de primera instancia rechazó el pedido de nulidad y homologó el acuerdo firmado por ambos en 2017. Sin embargo, estableció que la obligación debía interpretarse como la correspondiente a un “progenitor afín” durante el período en que existió el proyecto de pareja, por lo que, según ese fallo, debía cesar con la ruptura. Salazar había anunciado que apelaría esa decisión.
Qué determinó el acuerdo judicial definitivo

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El desenlace llegó el 24 de septiembre de 2026, cuando Salazar y Redrado se presentaron personalmente a una audiencia de conciliación y alcanzaron un nuevo acuerdo que cerró los litigios vinculados con la manutención de Matilda.

Según lo informado tras la audiencia, Redrado asumió la responsabilidad económica por Matilda hasta que cumpla 18 años. Las partes, además, firmaron un acuerdo de confidencialidad, por lo que no se hicieron públicos los montos ni las condiciones económicas específicas.
Tras el acuerdo, Salazar compartió una fotografía junto a su hija y publicó un mensaje que marcó el cierre de esta etapa: “Se terminó. De acá en adelante, solo felicidad. Te amo”.
