Quién es Héctor Gióvine, el marido de Virginia Lago: más de 50 años juntos y se casaron en secreto
El regreso de Virginia Lago con Historias del corazón volvió a poner el foco en su propia historia de amor, que comenzó hace más de medio siglo.


Virginia Lago regresó a la televisión con Historias del corazón, el recordado ciclo que marcó una época en la pantalla argentina. Sin embargo, lejos de las películas románticas que presenta frente a cámara, la actriz tiene su propia historia de amor: desde hace más de cinco décadas comparte su vida con Héctor Gióvine.
Ambos construyeron una extensa relación que comenzó gracias a la actuación y que atravesó buena parte de sus carreras profesionales. Formaron una familia, tuvieron dos hijos y, después de décadas juntos, tomaron una decisión inesperada: pasar por el Registro Civil.

Virginia Lago y Héctor Gióvine se casaron el 25 de octubre de 2021 mediante una ceremonia íntima que mantuvieron alejada de la exposición pública. Para entonces, llevaban alrededor de medio siglo compartiendo sus vidas.
Como ocurrió con muchas parejas del ambiente artístico, Lago y Gióvine se conocieron mientras compartían un proyecto profesional. La actuación fue el punto de encuentro y, desde aquel momento, decidieron continuar juntos también fuera de los escenarios.

A lo largo de su relación tuvieron dos hijos, Mariana y Pablo, y posteriormente se convirtieron en abuelos. Actualmente tienen dos nietas, Simona y Carmela.
Pese a llevar décadas como pareja, durante gran parte de su historia no consideraron necesario formalizar legalmente el vínculo. Eso cambió en octubre de 2021, cuando decidieron casarse en una ceremonia íntima.
La decisión tuvo un componente romántico, pero también práctico. Además de celebrar tantos años juntos, buscaban ordenar cuestiones patrimoniales y facilitar posibles trámites futuros para sus hijos.
Actualmente, Gióvine tiene 90 años y Lago, 80, y continúan compartiendo una relación que también encontró numerosos puntos de encuentro en el terreno profesional.
Héctor Gióvine desarrolló una extensa trayectoria como actor, director, adaptador y dramaturgo. Egresó de la Escuela Nacional de Arte Escénico y construyó buena parte de su carrera sobre las tablas.

A lo largo de los años participó en numerosas producciones teatrales, entre ellas varias realizadas en el Teatro General San Martín. Durante su recorrido artístico trabajó con textos de autores como Henrik Ibsen, Jorge Luis Borges, Antón Chéjov, Pablo Neruda, Bertolt Brecht y Griselda Gambaro.
Su vínculo con el teatro también se extendió a la escritura. Como autor estrenó obras como Los vendedores, que obtuvo el segundo premio de la Comedia Nacional Argentina, y De payasos a vivir. Además, junto a Raúl Ramos escribió Morochos de Ñuyor y Rejucilo.
Su trayectoria fue reconocida por la Asociación Argentina de Actores, que le otorgó en 2000 el Premio Podestá, Mención de Honor.
Aunque el teatro ocupó un lugar central en su carrera, Gióvine también tuvo diferentes participaciones cinematográficas.
Entre sus trabajos se encuentran Juguemos en el mundo, dirigida por María Herminia Avellaneda; Más allá del sol, de Hugo Fregonese; Ese loco amor loco, de Eva Landeck; Amor de otoño, de José Conrado Castelli; Temporal, de Carlos Orgambide; y Toda la gente sola, de Santiago Giralt.
La actuación no solo fue el ámbito en el que conoció a Virginia Lago, sino que continuó siendo un espacio compartido por la pareja décadas después.
En 2023, ambos encabezaron junto al músico Mario Corredera el espectáculo Gracias, María Elena. La propuesta, adaptada por el propio Gióvine a partir de la obra de María Elena Walsh, recorría buena parte del universo de la reconocida artista argentina con una puesta cercana al music hall.