El angustiante momento que vivió Nicole Neumann con su hijo Cruz en un avión: “Es una señal”
Un mal presentimiento se hizo realidad en pleno vuelo, generando una situación que nadie imaginó.


Nicole Neumann compartió el incómodo momento que vivió durante un vuelo junto a su hijo Cruz, fruto de su relación con Manu Urcera. La modelo contó que, al regresar de sus vacaciones por Europa, una situación inesperada a bordo del avión la hizo estallar de bronca y decidió relatar lo ocurrido en su programa de streaming, Solo con Nikita.


Acostumbrada a viajar desde hace años, aseguró que nunca había atravesado una experiencia similar y cuestionó el trato que recibió por parte de la tripulación durante un trayecto de más de diez horas.
“Me pasó de todo, parecen señales”, expresó la modelo al recordar el episodio. Incluso confesó que, apenas subió al avión, tuvo un mal presentimiento. “Esto es una señal de que no me tengo que subir al avión”, sostuvo.
El conflicto comenzó cuando fue a ocupar su asiento y descubrió que la ubicación asignada la separaba de su hijo.
“Pensé que estábamos los dos en el centro y me dicen ‘no, tu asiento, pasillo y el bebé del otro lado’”, recordó con sorpresa.
La situación la indignó de inmediato, ya que no entendía cómo pretendían que un niño tan pequeño viajara separado de ella. “Nunca escuché nada tan insólito en mi vida. Es un bebé, toma teta”, protestó.
Además, explicó que, si bien Cruz ya tiene un asiento asignado por su edad, era muy probable que durante el viaje permaneciera junto a ella. “No creo ni que esté en el asiento”, comentó.
Ante la negativa inicial de la tripulación, Nicole intentó explicar que su hijo no iba a permanecer sentado solo durante las 11 horas de vuelo.
“Le digo ‘el chico no va a usar el asiento’, y me dice ‘no, entonces no puede viajar, porque por normativas de seguridad, el pasillo tiene que estar en el medio por cualquier emergencia y el chico tiene que estar del otro lado’. Y le digo ‘pero miralo, es un bebé, ¿Cómo le explico al chico que tiene que estar 11 horas sentado, solo, con un cinturón de seguridad?’”.
Según contó, los tripulantes insistían en que el pequeño parecía mayor por su estatura.
“Lo miraban y decían: ‘Ah, pero es grande’. Bueno, está bien, es altito, pero tiene dos años igual el chico”, relató.
Finalmente, tras revisar el protocolo y consultar el peso del niño, encontraron una alternativa que permitió resolver el inconveniente.


“Cuestión que empiezan: ‘Ah, bueno, ¿y cuánto pesa?’. 13 kilos. Y ahí sacan todos la tablet... ‘Bueno, está bien’. Hasta los 15 kilos puede viajar a upa con el otro cinturón de seguridad’”, le concedieron.
De esa manera, Nicole pudo realizar el viaje junto a Cruz, aunque dejó en claro que la situación le resultó insólita y que nunca antes había vivido una experiencia similar en un vuelo.