¿Abandona el reality? Kennys Palacios se quebró y puso en duda su continuidad en Gran Hermano Generación Dorada
El participante habló con sinceridad sobre las inquietudes que más lo afectan dentro de la casa y preocupó a todos.


Kennys Palacios lleva menos de dos días dentro de la casa de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) y atravesó un momento de angustia que lo llevó a cuestionarse su permanencia en el reality.


Durante una conversación a solas con Andrea del Boca, el participante le confesó sus dudas: “Me levanté medio para atrás, preguntándome ‘¿qué hago acá?’. No sé si está bien".
En ese contexto, la actriz se tomó un momento para darle ánimo y reforzar su confianza: “Vos entraste acá para divertirte, para mostrar cómo sos. Para que la gente conozca que sos un tipo que por valés por vos mismo, que no necesitás ser el maquillador de. Sos un tipo talentoso, tenés mucho humor".
El estilista, conmovido, reconoció el peso que siente sobre sus hombros: “Toda esa mochila me pesa. Siempre tratando de demostrar que soy más que eso”.
Además, señaló que la distancia con su entorno familiar también lo afecta emocionalmente: “Yo estoy feliz de estar acá, y que no haya salido nominado es algo bueno. Pero yo necesito saber de mi mamá”.
Ante su preocupación, Andrea del Boca le sugirió que hablara con el psicólogo de la casa para poder expresar todo lo que estaba sintiendo y recibir contención.
Kennys Palacios ingresó a la casa de Gran Hermano 2026 (Telefe). Tras su paso por las redes generando contenido para MasterChef Celebrity, el estilista de Wanda Nara decidió apostar fuerte y sumarse al reality más visto de la televisión.
En su presentación, expresó: “De profesión, estilista y maquillador. Empecé muy de abajo, tocando puertas, y hoy en día estoy acá”.
Además, dejó en claro su objetivo: “He sido muy fan de Gran Hermano. Entro a jugar, a ganar y a sacarles el dinero”.
Su historia personal no fue sencilla. Creció en San Fernando, donde sufrió bullying por su orientación sexual, lo que lo llevó a faltar al colegio y pasar horas en la estación de tren. “Estuve a pico y pala rompiendo el piso, sacando tierra y piedras. Duré una semana”, recordó en una entrevista con Revista Gente en 2022, sobre su primer trabajo como ayudante de gasista, al que llegó por decisión de su mamá tras repetir una materia.

Su vida dio un giro cuando escuchó un aviso en la radio para aprender peluquería. Era la escuela de Leo Paparella, uno de los estilistas más reconocidos del país. Kennys se anotó y, poco tiempo después, fue convocado como su asistente. “Creo que vieron algo en mí. Le ponía todo el empeño y el esfuerzo para aprender”, contó. Así comenzó su camino en el mundo de la moda, los desfiles y los eventos.