Un operativo de Gendarmería Nacional culminó con el secuestro de más de una tonelada de marihuana en el norte de Misiones, luego de una persecución iniciada en Puerto Piray y que finalizó en Montecarlo, donde fue hallada abandonada una camioneta utilizada para el transporte de la droga.
El procedimiento fue realizado durante la madrugada del domingo por efectivos del Escuadrón 10 “Eldorado”. Según informaron fuentes oficiales, cerca de las 2.30 los gendarmes intentaron identificar una camioneta negra que circulaba por la Ruta Nacional 12, a la altura de Puerto Piray. Sin embargo, el conductor desobedeció las señales de detención, embistió el control y continuó su marcha a gran velocidad.
Ante la fuga, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo cerrojo y tareas de búsqueda en la zona. Horas más tarde, el vehículo fue localizado abandonado en un camino terrado de Montecarlo, a unos 200 metros de la ruta nacional. Los ocupantes ya no se encontraban en el lugar.
Durante la inspección de la zona, los uniformados descubrieron una vivienda deshabitada en las inmediaciones donde se ocultaban decenas de paquetes envueltos en plástico negro, una modalidad habitualmente utilizada para el transporte de estupefacientes.
Por disposición del Juzgado Federal y de la Fiscalía Federal de Eldorado, tanto la carga como el vehículo fueron trasladados a dependencias de Gendarmería para continuar con las pericias correspondientes.
Con la presencia de testigos, especialistas de Criminalística realizaron las pruebas de campo conocidas como Narcotest, que confirmaron que la sustancia incautada era cannabis sativa.
El recuento final arrojó un total de 33 bultos. Veintisiete de ellos contenían 1.248 paquetes rectangulares de marihuana prensada, mientras que los seis restantes transportaban cogollos de la misma sustancia. El pesaje determinó un total de 1.050 kilos y 600 gramos de droga, valuada en más de 3.800 millones de pesos.
Además del cargamento, la investigación reveló irregularidades en el vehículo utilizado para el transporte. Los peritos constataron que la patente colocada correspondía a otro rodado. Tras verificar la numeración original del chasis, establecieron que la camioneta era de origen brasileño y registraba un pedido de secuestro por robo desde abril de este año.
La Justicia Federal inició actuaciones por una presunta infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes y ordenó el resguardo de la droga secuestrada mientras avanza la investigación para identificar y detener a los responsables de la maniobra.