El cierre de la planta de Dass en Eldorado, previsto entre el 17 y el 19 de julio, genera preocupación por el impacto económico y laboral que tendrá en la ciudad. La empresa dejará de producir tras quedarse sin pedidos para el ensamblado de calzado, una situación atribuida a la pérdida de competitividad frente a las importaciones.
Ante este escenario, el intendente Rodrigo Durán mantuvo reuniones con representantes de la firma, autoridades provinciales y funcionarios del área de Trabajo para coordinar medidas de acompañamiento destinadas a los 150 trabajadores que perderán su empleo.
De acuerdo con lo informado, la empresa ensamblaba en Eldorado zapatillas cuyos componentes llegaban desde Brasil. Sin embargo, el nuevo contexto comercial volvió más conveniente importar el producto terminado, lo que derivó en la paralización de la producción local.
El jefe comunal advirtió sobre las dificultades que enfrenta la industria nacional para competir con los productos importados y señaló que este tipo de situaciones pone en riesgo la continuidad de empresas radicadas en el país.
También recordó que la planta llegó a emplear a cerca de 1.500 personas y remarcó la importancia que tuvo Dass para el desarrollo económico de Eldorado, tanto por los puestos de trabajo directos como por la actividad que generó en otros sectores.
Frente al cierre, el municipio y el Gobierno provincial comenzaron gestiones para facilitar la reinserción laboral de los trabajadores despedidos. Entre las acciones previstas, se buscará vincular a los empleados con empresas que necesiten incorporar personal y evaluar otras herramientas de asistencia.
Desde la empresa informaron además que la planta permanecerá equipada y con las máquinas instaladas, ya que la intención es conservar la infraestructura ante la posibilidad de retomar las operaciones si cambian las condiciones económicas y comerciales.
Por otra parte, ocho trabajadores especializados serán trasladados a plantas de Dass en Brasil para continuar desempeñándose dentro de la compañía.