La investigación por el femicidio de Dulce María Candia, la adolescente de 17 años cuyo cuerpo fue hallado el pasado 28 de mayo en una cámara séptica del barrio El Tucán, en el kilómetro 4 de Eldorado, continúa con nuevas medidas y pericias.
En diálogo con medio locales, el abogado querellante de la familia, Marcos Padilha, explicó que durante las últimas semanas se incorporaron resultados de pericias biológicas y estudios de ADN realizados sobre los restos recuperados de la víctima y distintos elementos secuestrados durante la investigación.
El letrado señaló que los resultados todavía no se encuentran disponibles para la querella debido al secreto sumario y que para acceder a ellos deben realizar un pedido formal ante la Justicia. No obstante, sostuvo que desde la representación de la familia mantienen la convicción de que esas pruebas comprometerían al principal imputado, Mario Alberto Y., de 47 años.
La querella busca determinar si hubo más involucrados
Uno de los puntos sobre los que pretende avanzar la representación de la familia es la posibilidad de que otras personas hayan participado del hecho o colaborado posteriormente con el encubrimiento.
En ese sentido, Padilha sostuvo que existen testimonios incorporados a la causa que, según su interpretación, permitirían investigar a personas del entorno del acusado y una eventual situación de explotación sexual de la adolescente.
La querella planteó así la posibilidad de que el caso no se limite al accionar de una única persona y solicitó que se profundicen las líneas de investigación relacionadas con quienes podrían haber tenido algún tipo de participación o conocimiento de lo ocurrido.
Una hipótesis vinculada a un posible embarazo
Otra de las líneas mencionadas por el abogado está relacionada con la posibilidad de que la adolescente hubiera estado embarazada o le hubiera manifestado al imputado que lo estaba.
Padilha señaló que se trata de una hipótesis que todavía no pudo ser confirmada y vinculó ese planteo con algunos elementos secuestrados durante los procedimientos, entre ellos plantas que, según indicó, son utilizadas tradicionalmente con fines abortivos.
Hasta el momento, esa posibilidad forma parte de las hipótesis planteadas dentro de la investigación y no constituye una conclusión judicial.
En cuanto a la situación procesal del principal acusado, la querella considera que no existirían condiciones para una eventual libertad provisional, debido a la gravedad del hecho y al estado de avance de la investigación.
Mientras continúa la incorporación de pruebas y el análisis de los elementos secuestrados, la Justicia deberá determinar el alcance de las responsabilidades y si existen otras personas vinculadas al crimen de Dulce María.