Cómo controlará ARCA las transferencias entre cuentas propias desde abril 2026
El organismo central de control anticipó que ocurrirá con las nuevas normativas que dispuso el Gobierno. Por qué se intensificarán las revisiones.


La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) anticipó cómo serán los controles que realizará en las transferencias de dinero entre las cuentas propias. Se trata de la forma en la que se puede mover la plata desde el homebanking a las billeteras virtuales.

La digitalización financiera y el auge de las billeteras virtuales modificaron drásticamente la forma de transferir dinero en la Argentina. Cada vez más usuarios realizan movimientos entre sus cuentas bancarias y aplicaciones, pero a partir de abril de 2026, este tipo de operaciones quedará bajo la lupa de ARCA.
El organismo central de control informó que intensificará las revisiones sobre este flujo de fondos, en línea con las nuevas normativas dispuestas por el Gobierno nacional.
A partir del mes próximo, las transferencias entre cuentas propias dejarán de ser consideradas operaciones “invisibles” para los sistemas de control. Según informó ARCA, todas las entidades financieras y billeteras digitales deberán monitorear los movimientos y estarán obligadas a reportar operaciones que superen ciertos umbrales mensuales.
Para personas físicas, el monto a vigilar es de $50.000.000 mensuales, mientras que para personas jurídicas el tope será de $30.000.000. Además, las extracciones de efectivo y las compras de consumidor final estarán limitadas a $10.000.000 por mes.

Superar estos valores no implica una sanción automática, pero sí puede derivar en la exigencia de documentación que justifique el origen de los fondos.
En caso de que la entidad bancaria o billetera detecte movimientos fuera de proporción con los ingresos declarados, se activarán alertas automáticas y podrán solicitar recibos de sueldo, declaraciones juradas, facturas por ventas o servicios y comprobantes de transferencias anteriores.
Ante la falta de respuesta o documentación suficiente, la entidad puede derivar un Reporte de Operación Sospechosa (ROS) a la Unidad de Información Financiera (UIF), lo que acelera los cruces de información y las investigaciones administrativas.

La intensificación de los controles responde al objetivo de mejorar la trazabilidad de los fondos y combatir maniobras de evasión, lavado de dinero o movimientos no declarados.
En este nuevo escenario, la transparencia y la organización documental serán claves para evitar complicaciones administrativas. ARCA y las entidades financieras tendrán un rol central en el monitoreo de transferencias entre cuentas propias, marcando el fin de las operaciones sin control y el inicio de una etapa de mayor fiscalización sobre los movimientos internos de los usuarios.