Tenía 25 mil dólares ahorrados, respondió una oferta de trabajo en LinkedIn y al día siguiente perdió todo
La víctima recibió una propuesta laboral, participó de entrevistas y siguió las indicaciones del supuesto reclutador. Al día siguiente descubrió lo peor.
Tenía 25 mil dólares ahorrados, respondió una oferta de trabajo en LinkedIn y al día siguiente perdió todo.(Canva)
Un candidato que se encontraba buscando trabajo perdió US$25.000 después de caer en una sofisticada estafaque comenzó con una supuesta oferta laboral a través de LinkedIn. El engaño incluyó contactos con un falso reclutador, videollamadas y hasta una prueba técnica antes de que los ciberdelincuentes consiguieran acceder a sus activos digitales.
A diferencia de otras modalidades de fraude que comienzan con correos electrónicos sospechosos o mensajes que solicitan información bancaria, en este caso los delincuentes recrearon prácticamente todas las etapas de un proceso de selección laboral.
La víctima recibió el contacto de una persona que se presentó como reclutador y le ofreció la posibilidad de incorporarse a un proyecto relacionado con el sector Web3. La propuesta parecía legítima y el proceso avanzó sin despertar sospechas.
Cómo fue la falsa entrevista laboral que terminó en el robo de US$25.000
Los responsables del engaño no intentaron obtener inmediatamente contraseñas o información financiera. En cambio, coordinaron horarios mediante Calendly y realizaron entrevistas por videollamada, lo que ayudó a construir una apariencia de legitimidad alrededor de la supuesta búsqueda laboral.
La propuesta parecía una oportunidad laboral como cualquier otra, pero escondía una sofisticada modalidad de estafa.(Canva)
Después de superar esas instancias, llegó la etapa que resultaría decisiva: una prueba técnica que el candidato debía completar como parte del proceso de selección.
Para realizarla, le indicaron que debía descargar una aplicación ejecutable en su computadora. El programa estaba firmado digitalmente y era distribuido mediante herramientas formales de Microsoft, por lo que la víctima no detectó inicialmente que pudiera representar un peligro.
Sin embargo, detrás de aquella aplicación se escondía el verdadero objetivo de la falsa entrevista.
El archivo permitía obtener acceso remoto al dispositivo y estaba preparado para extraer credenciales, archivos e información relacionada con billeteras de criptomonedas.
El candidato completó la evaluación y se fue a dormir creyendo que simplemente había terminado una nueva instancia del proceso de selección. Horas después descubrió el ataque: sus activos digitales habían desaparecido.
Según el caso reportado, la pérdida alcanzó los US$25.000.
Las señales de alerta para detectar una posible estafa durante una búsqueda laboral
El caso expone una modalidad especialmente peligrosa porque los delincuentes pueden tomarse el tiempo necesario para recrear una entrevista laboral y generar confianza antes de intentar acceder al dispositivo de la víctima.
Una de las principales recomendaciones es comprobar de manera independiente la identidad del supuesto reclutador.
No alcanza únicamente con revisar que tenga un perfil aparentemente completo en LinkedIn: conviene verificar que realmente trabaje para la compañía que dice representar y buscar la vacante directamente en los canales oficiales de la empresa.
Otra señal de alerta aparece cuando, durante una evaluación técnica, se solicita descargar e instalar un archivo ejecutable o un programa desconocido.
Antes de instalar cualquier software enviado durante una búsqueda laboral, es importante verificar su procedencia y confirmar con la empresa, a través de canales oficiales, que forma parte de su proceso de contratación.
También conviene prestar atención cuando el contacto intenta trasladar rápidamente la conversación desde LinkedIn o el correo corporativo hacia servicios privados de mensajería.
Qué hacer antes de descargar un archivo enviado en una entrevista de trabajo
Si una empresa solicita instalar un programa para realizar una prueba, lo recomendable es no ejecutarlo automáticamente. El candidato puede buscar información sobre la herramienta, verificar cuál es el sitio oficial desde el que se distribuye y contactar directamente a la compañía para confirmar que la evaluación es auténtica.
También es importante observar el dominio de los correos electrónicos utilizados durante el proceso y evitar proporcionar contraseñas, códigos de autenticación, claves privadas o frases de recuperación de billeteras digitales.
La sofisticación de este caso muestra que una estafa laboral no necesariamente comienza con un mensaje evidentemente falso. Los delincuentes pueden simular reuniones, entrevistas y evaluaciones durante varios días para conseguir que la víctima baje la guardia.
Por eso, incluso cuando una propuesta parece profesional y el proceso de selección cuenta con varias etapas, cualquier pedido de instalar software desconocido debe ser considerado una señal para detenerse y comprobar por otra vía quién está detrás de la oferta laboral.