Gustavo Alfaro ya hizo había hecho historia en la Selección de Paraguay al clasificarla al Mundial 2026, pero su hito tomó mayor notoriedad este lunes, cuando sus jugadores dejaron afuera a Alemania por penales. La imagen del legendario arquero alemán quedó opacada por la de otro gigante: Orlando Gill, el guardameta de San Lorenzo, que sacó dos e intimidó a los alemanes.

Hazaña de Paraguay, que sacó a Alemania del Mundial: así fue la definición por penales
Gill tiene un físico que mete medio y una destreza que lo llevó a ser figura en el Cuervo, tanto que Alfaro vio en él al arquero titular del combinado rojiblanco. Pero el presente exitoso y soñado del futbolista tuvo sus sombras en el pasado.
Esta tarde, Gill hizo lo que tenía que hacer: atajó dos penales e intimidó a dos alemanes que marraron los suyos. Era la figura. Sus compañeros desaprovecharon dos match point pero, como sea, hoy era el día de Paraguay. Como su combinado hoy, también él, en la vida, supo levantarse cuando parecía que las esperanzas se diluían.
El día que Orlando Gill vendió todo para comprar comida
Hay una historia que marcó para siempre la vida del 1. En momento muy complejo de su vida, debió vender de la ropa que le daba el club, los botines e incluso de una camiseta de la selección juvenil de Paraguay porque su familia no tenía qué comer.
LA ATAJADA DE GILL PARA COMENZAR LA TANDA DE PENALES pic.twitter.com/ytMXPoKIAz
— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) June 30, 2026
Aunque las condiciones económicas siempre fueron duras en su hogar, el nacimiento de su hijo Lautaro le puso las cosas aún más difíciles porque tuvo que afrontar gastos médicos elevados por un problema de su salud que se presentó en sus primeros días de vida.
No tenía opción: debió poner a la venta toda su ropa deportiva y el recuerdo de su paso por el combinado guaraní ayudaron para solventar las necesidades básicas de la familia por un tiempo.
"No teníamos nada": la dura revelación de la esposa de Orlando Gill
Gill empezó jugando como mediocampista. Quienes lo conocen aseguran que era muy bueno en ese puesto, pero a medida que fue creciendo, cada vez quedaban menos dudas que podía destacarse en el arco. Tras su camino de clubes, Gill debutó con la Mayor el 6 de septiembre de 2025, en la victoria paraguaya 1-0 ante Perú por las Eliminatorias sudamericanas.
Oportunamente, en la previa del partido, su esposa Melissa Ávalos sorprendió al contar los problemas económicos que habían afrontado y las decisiones drásticas que habían tomado.
"Cuando nació Lautaro no teníamos nada”, dijo la esposa del arquero. Y reconoció que entonces Orlando vendió toda la vestimenta que le daba el club y ni siquiera pudo conservar sus recuerdos de la selección. “Vendió botines, zapatillas, todo… Literalmente, vendió todo”, dijo.
Esa camiseta que había usado en el Sudamericano Sub 20 de 2019 era para Gill un trofeo histórico, pero cuando no había comida en su casa tuvo que ponerle un precio.
Figura ante Alemania en un Mundial inolvidable
Apenas comenzado 2024, el arquero llegó a San Lorenzo de Almagroo, proveniente de su homónimo paraguayo. Durante el primer año jugó solo en Reserva, donde se convirtió en una de las figuras del equipo dirigido por Damián Ayude.

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Sus atajadas le permitieron debutar en Primera en el final de esa temporada. Su nivel lo convirtió en titular indiscutido y se transformó en uno de los jugadores preferidos de la hinchada del Ciclón.
Enseguida Alfaro lo convocó y se ganó la titularidad también en la Selección. Con 1,98 de altura, 26 años recién cumplidos y cara de nene, pudo cumplir su sueño de jugar un Mundial 2026. ¿Habrá imaginado, alguna vez, ser la figura que eliminará a Alemania de la mayor competencia?.
