La nueva regla de la FIFA que genera indignación entre los hinchas que asistirán al Mundial 2026
Una medida que promete cambiar la experiencia de los fanáticos en los estadios ha generado un intenso debate.


A pocos días del comienzo de una nueva edición de la Copa del Mundo, la FIFA quedó en el centro de la polémica tras modificar una de las normas previstas para los espectadores. Según informó el medio especializado The Athletic, el organismo decidió prohibir el ingreso de botellas de agua reutilizables a los estadios que albergarán partidos en Estados Unidos, Canadá y México.


La medida fue justificada por cuestiones de seguridad, ya que desde la entidad sostienen que buscan evitar que objetos arrojados desde las tribunas puedan poner en riesgo a futbolistas, árbitros o integrantes de las delegaciones. Sin embargo, la decisión provocó una fuerte reacción entre los aficionados y abrió un debate sobre los verdaderos motivos detrás de la restricción.
La nueva normativa impedirá que los asistentes lleven sus propias botellas para recargarlas dentro de los estadios. Como consecuencia, quienes quieran hidratarse durante los partidos deberán adquirir las bebidas que se venderán en los recintos, entre ellas las de Coca-Cola, una de las principales empresas patrocinadoras del torneo.
Aunque todavía no se informaron los precios oficiales para esta Copa del Mundo, durante el Mundial de Clubes disputado el año pasado una botella de agua costaba entre cuatro y seis dólares.
La decisión generó cuestionamientos tanto entre los fanáticos como dentro del propio entorno de la FIFA. De acuerdo con The Athletic, detrás del cambio de criterio también existirían intereses comerciales vinculados a los acuerdos de patrocinio que mantiene el organismo.
La medida también recibió cuestionamientos de dirigentes políticos de ciudades anfitrionas. Olivia Chow, alcaldesa de Toronto, uno de los escenarios que albergará encuentros del certamen, calificó la decisión como una "pura maniobra para ganar dinero" y planteó que la FIFA debería garantizar el acceso gratuito al agua para los espectadores.
En la misma línea, el concejal canadiense Josh Matlow cuestionó la medida y afirmó: “La salud y la seguridad públicas son mucho más importantes que la restricción impuesta por la FIFA a los aficionados para comprar productos Coca-Cola. Le pediré al Ayuntamiento que se oponga a esta última exigencia codiciosa e irrazonable”.
Las críticas también apuntan a las condiciones climáticas que podrían registrarse durante el torneo. El Mundial se disputará en pleno verano del hemisferio norte y varias ciudades sede, como Miami, Houston, Atlanta y Dallas, suelen registrar temperaturas extremas en esa época del año.
La controversia aumenta porque la decisión parece contradecir otras políticas impulsadas por la propia FIFA, como las pausas de hidratación obligatorias previstas para todos los partidos. Mientras el organismo considera indispensable garantizar la hidratación de los jugadores, la restricción impuesta a los hinchas despertó interrogantes sobre el acceso al agua dentro de los estadios.


Además, la postura oficial fue cambiando con el correr de los meses. Inicialmente se había autorizado el ingreso de botellas reutilizables, luego la posibilidad quedó limitada a encuentros con pronóstico de calor extremo y, finalmente, la FIFA resolvió prohibirlas por completo en todas las sedes del campeonato.