Entre frustraciones, polémicas y festejos: la amistad de Lionel Messi y Sergio Agüero
Se conocieron siendo adolescentes y compartieron planteles durante más de 15 años, marcando una de las amistades más fuertes del fútbol argentino.


Lionel Messi y Sergio Agüero son dos de los mejores jugadores argentinos que sacó esta tierra plagada de figuras. Además de liderar durante años al seleccionado nacional con goles y actuaciones brillantes, ambos lo hicieron manteniendo una amistad muy pocas veces en este deporte.
Se conocieron de adolescentes, brillaron juntos y atravesaron adversidades que los unió como nunca. Desde frustraciones hasta festejos, de polémicas a ser coreados por los estadios de nuestro país:¿qué marcó la relación entre la Pulga y el Kun?


Los dos futbolistas estuvieron ligados al seleccionado argentino desde adolescentes gracias a su talento e indiscutida calidad. En 2005, mientras concentraban con la Sub-20 en la previa del Mundial de Países Bajos, se conocieron: “Éramos los más chicos de la categoría porque yo tenía 17 y él, 16. Hacía reír a todos en la mesa. No tenía vergüenza de nada y era capaz de cualquier cosa en cualquier momento”, declaró en una ocasión Messi.
A pesar de tener diferentes personalidades, se sintieron cercanos desde el primer momento: “Teníamos mucha confianza, empezamos a contarnos las cosas personales de cada uno. Y se fue generando sin buscarlo”, añadió.

En la Copa del Mundo Sub-20 decidieron compartir la habitación en la concentración, una medida que los acompañó por más de 15 años. Aquel torneo, que ganaron, fue el primero en el que demostraron de lo que estaban hechos.
La gloria continuó en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, donde conquistaron la medalla de oro. Y, aunque recién pudieron coronar en la Copa América 2021, en el equipo mayor alcanzaron tres finales consecutivas que generaron la ilusión de todo un país.

Por supuesto, al estar tantos años en el mismo lugar era inevitable que surgieran problemas. A pesar de que esto no es algo que los alejó, los tuvo en el ojo de la tormenta en una época en la que el seleccionado no podía ganar.
En 2016, mientras la Argentina se preparaba para jugar un partido trascendental en la Copa América de Estados Unidos, la Pulga publicó en su cuenta de Instagram una foto junto a su amigo que revolucionó las redes sociales: “Una vez más esperando en un avión para intentar salir al destino. Que desastre son los de la AFA, por Dios”, escribió.
Este hecho los marcó y los definió como referentes de un plantel muy golpeado por los hinchas. Si bien jugaron tres finales seguidas, entre ellas una en el Mundial 2014, no pudieron ganar ninguna, por lo que recibieron miles de críticas que se prolongaron durante años.


En 2021, tras 15 años intentándolo, Messi y Agüero alcanzaron la gloria con la Albiceleste. El hecho se dio en la Copa América de Brasil de la mano de Lionel Scaloni y marcó a fuego el corazón de los hinchas. Tras sacarse esta espina, ambos decidieron cumplir uno de sus últimos sueños juntos: compartir el día a día en un equipo.
En agosto de ese año todo parecía alegría, ya que el Kun había acordado su contrato con el Barcelona e iba a arribar al club catalán para convertirse en el nuevo delantero: “Al final parecía que iba a llegar el día en el que íbamos a compartir la camiseta de un mismo club, que para nosotros era algo hermoso”, explicó el capitán.

Sin embargo, todo se descontroló cuando la institución decidió no renovarle la estadía a la Pulga, quien, entre lágrimas, tuvo que abandonar lo que él consideraba como su casa.
A pesar de esta situación, el delantero surgido de Independiente llegó al conjunto Culé y marcó algunos goles. Sin embargo, el 30 de octubre de 2021 tuvo que salir de la cancha producto de una arritmia cardíaca que lo retiró del deporte para siempre.
Además de tristeza por su amigo, esto generó que Messi tome una decisión en la Selección Argentina: nunca más compartir la habitación con nadie.
Hoy, con 39 y 38 años cada uno, siguen conformando una de las relaciones más emblemáticas de nuestro fútbol. Uno como profesional, otro como comunicador, pero siempre juntos.