Walter Ortiz es repartidor de una conocida aplicación de delivery y el pasado fin de semana vivió una experiencia única e inolvidable: le llevó un pedido a Rodrigo De Paul. ¿Nada raro hasta ahí, no? Es que la sorpresa llegó a la hora de la propina.
Ni sushi ni asado: el clásico plato de bodegón que eligió Rodrigo De Paul y la exorbitante propina que dejó(Web)
Walter retiró un pedido en el Bodegón 9 de Julio de Boulogne para llevarlo a un domicilio y, al llegar, se encontró cara a cara con el mediocampista del Inter de Miami y referente de la Scaloneta.
Según relató el propio repartidor en sus redes sociales, cuando vio el nombre "Rodrigo De Paul" en la aplicación pensó que se trataba de una broma de algún cliente o un seudónimo al azar. Sin embargo, la incredulidad se transformó en pura emoción cuando el mismísimo jugador abrió la puerta de su casa con total naturalidad.
La reacción del repartidor cuando se encontró con De Paul
"Cuando voy a la puerta, me estaba esperando Rodrigo De Paul, no lo podía creer, qué loco. Justo fue terminando mi turno de hoy. Lo abracé, le pedí un video para mi hijo, lo primero que se me cruzó", escribió Walter en redes sociales, junto a las fotos con el jugador.
Ni sushi ni asado: el clásico plato de bodegón que eligió Rodrigo De Paul y la exorbitante propina que dejó(Instagram)
Los nervios y la timidez le jugaron una mala pasada al trabajador, quien entre el pedido de fotos y un video de saludos, se olvidó por completo de cobrarle el pedido al futbolista. Fue el propio De Paul quien, atento a la situación, le consultó cómo hacían para abonar el sándwich de bodegón.
¿Cuánto dejó de propina De Paul?
Ante la falta de cambio en pesos por el monto total, unos 30.000 pesos, el mediocampista de la Selección Argentina tuvo un gesto que dejó mudo al delivery: sacó un billete de 100 dólares y se lo entregó.
"'No tengo para darte el vuelto', le contesté. Me mira así como se muestra en la tele con naturalidad y me dice 'pero quedátelo'", relató Walter todavía emocionado por la secuencia.
¿Qué se pidió Rodrigo De Paul?
En una época donde las dietas estrictas dominan el deporte de alto rendimiento, el "permitido" de De Paul con un sándwich de milanesa con papas fritas de un bodegón argentino reafirma la vigencia de los locales de barrio.
La combinación de pan francés crocante, milanesa de carne (probablemente de nalga o bola de lomo) y una buena porción de papas fritas sigue siendo el plato más democrático y amado de los argentinos, incluso para aquellos que brillan en las ligas más importantes del mundo.