La historia de Eliana Ortega que vive y trabaja en un paraje rural, sind escuidar sus esttudios universitarios.


La historia de Eliana Ortega puede ser enmarcada en aquellas que el sacrificio y voluntad tienen su paga, vive en un paraje rural donde trabaja cotidianamente en las tareas propias del campo pero nada de eso la alejo del camino del estudio de Escribanía en la Extensión Áulica de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Nordeste en su sede Santo Tomé.

Eliana trabaja en una chacra y estudia

Paraje Curtiembre se encuentra en el corazón del departamento de Santo Tomé en Corrientes, sus precariedades de infraestructura son las propias de la zona. Ese es el lugar en el que vive y desarrolla su vida cotidiana.

Eliana tiene 25 años y desde pequeña que trabaja en el campo, donde alimenta a sus animales se encarga del ordeñe de las vacas y el cuidado su huerta.

Mi mamá siempre me inculcó el trabajar, por eso lo hago desde siempre. No porque vos tengas un certificado que te otorga la universidad, significa que vas a tener éxito. Puede pasar muchas cosas en tu camino y tenés que aprender otras cosas que te vayan a dar una salida”, dijo la joven y ese parece ser parte del motor que le llevó a estudiar una carrera universitaria.

Cuando Eliana habla de sus cosas materiales se manifiesta con mucha alegría “tengo todo, no me quejo, es algo tan mío. Voy y vengo con mis vacas. O ando en tractorcito, que pudimos comprar hace poco”.

La carrera universitaria está encaminada y el horizonte del título se acerca como una realidad no lejana en el tiempo que Eliana ya parece palpitarlo: “Me preguntan sobre mi futuro, que voy a hacer cuando me reciba y la verdad que no sé, no creo que vaya a dejar el campo. Es cansador pero también es una válvula de escape, porque cuando estoy paleando también estoy sacando un montón de cosas de mi cabeza”.

Muchas veces el futuro puede parecer complejo pero Eliana lo encara con voluntad y alegría y el resultado está dando los frutos esperados.




Comentarios