"Con un tiro en la cabeza...": el papá de Agostina Vega apuntó contra Ricardo Moreno
Gabriel Vega aseguró que existe una protección política detrás de los principales sospechosos.


A casi tres meses del femicidio de Agostina Vega, su padre, Gabriel Vega, volvió a cuestionar el avance de la investigación y lanzó duras acusaciones contra el entorno de los principales sospechosos. Además de reconstruir la investigación paralela que realizó junto a su familia, denunció la existencia de una presunta protección política que, a su entender, demoró el esclarecimiento del caso.

Desde la desaparición de la adolescente, Vega aseguró que emprendió una búsqueda propia para reconstruir los movimientos de quienes estuvieron con su hija antes del crimen. "Mi intuición de padre me dijo que este hijo de puta sabía algo", sostuvo en diálogo con Olga. Y remarcó cuál sigue siendo su principal objetivo: "Que se sepa la verdad, qué pasó con Agostina y todos los implicados que estuvieron en esa casa".
Según relató, la investigación familiar puso rápidamente el foco sobre Claudio Barrelier y Soledad Andreani. Gabriel Vega aseguró que el comportamiento de ambos durante los primeros encuentros reforzó sus sospechas.
"Era inmutable. Al principio estaba muy armada la cuartada que tenía; el tipo se hacía el preocupado, pero uno se daba cuenta", afirmó sobre el principal acusado.
Respecto de Andreani, fue igual de contundente. "Estoy convencido de que Andreani sabía. Basta de que digan que todas esas personas fueron víctimas porque no fue así".
El padre de Agostina sostuvo que, durante una conversación que quedó grabada, Andreani intervenía para sostener el relato de Barrelier cuando este comenzaba a contradecirse al responder preguntas sobre horarios y movimientos.
Uno de los pasajes más fuertes de sus declaraciones estuvo dirigido a Ricardo Moreno, a quien vinculó con el entorno del principal acusado. "Ricardo Moreno tiene que ver, no me vengan a decir que no... es un íntimo amigo. Se quiso lavar las manos", afirmó.

Para Gabriel Vega, esa relación podría explicar por qué, según su visión, el sospechoso permaneció en libertad tras episodios anteriores y por qué las primeras actuaciones judiciales no avanzaron con mayor rapidez.
"Si él no hubiese tenido una espalda política, se hubiese resuelto mucho más rápido", sostuvo. En ese contexto, dejó una frase que reflejó el nivel de tensión que atraviesa desde el crimen de su hija.
"Todo el mundo le tiene miedo. Yo no le tengo miedo a nadie. Yo ya perdí todo. La única forma de que me volteen a mí es con un tiro en la cabeza", aseguró.
Gabriel Vega también cuestionó el avance de la investigación judicial. Aseguró que todavía hay testigos importantes que no fueron convocados a declarar, pese a que habrían aportado información sobre los gritos de auxilio que se escucharon aquella noche.
"Si una persona que estaba a una cuadra escuchó el grito de auxilio de Agostina... ¿cómo no lo iban a escuchar quienes estaban dentro de la casa?", planteó.
Además, calificó como un "acting" el procedimiento de detención de los sospechosos y criticó la demora en los allanamientos realizados durante los primeros días de la causa.

Por último, reiteró sus acusaciones contra Barrelier, a quien vinculó con la comercialización de estupefacientes y describió como "un violador serial y un asesino". "Lo venían potenciando, alimentando desde la política", sostuvo.
Mientras la causa continúa su curso en la Justicia, Gabriel Vega insistió en que seguirá impulsando todas las medidas necesarias para esclarecer el crimen y determinar la responsabilidad de cada uno de los involucrados.