De la Revolución de Mayo al Cosquín Rock: el legado de 339 años del Colegio Nacional de Monserrat
Fundado en 1687, el histórico colegio cordobés formó a presidentes, próceres, científicos, artistas y referentes de distintas generaciones.


Hablar del Colegio Nacional de Monserrat es hablar de una parte fundamental de la historia argentina. Fundado el 1 de agosto de 1687 por el presbítero Ignacio Duarte y Quirós, el establecimiento celebra esta semana 339 años de vida y continúa siendo uno de los símbolos educativos más importantes del país.

Ubicado en el corazón de la Manzana Jesuítica de Córdoba, el Monserrat es el colegio más antiguo de Argentina y, desde hace más de tres siglos, forma generaciones de estudiantes bajo el lema "En virtud y letras". Por sus aulas pasaron presidentes, próceres de la Independencia, científicos, juristas, intelectuales, periodistas, artistas y deportistas que dejaron una profunda huella en la vida pública nacional.
La trayectoria del Monserrat refleja buena parte de la historia argentina. A lo largo de sus más de tres siglos de existencia atravesó seis grandes etapas: jesuita, franciscana, del clero secular, provincial, nacional y universitaria.
En sus primeros años funcionó como un convictorio, donde los alumnos residían y se preparaban para continuar sus estudios en la Universidad Nacional de Córdoba.
Con el paso del tiempo, la institución fue adaptándose a los cambios sociales y educativos. Uno de los impulsores de esa transformación fue el Deán Gregorio Funes, quien modernizó los planes de estudio y eliminó los castigos corporales.
En el año 2000, la UNESCO declaró a la Manzana Jesuítica, de la que forma parte el colegio, Patrimonio Cultural de la Humanidad.
A lo largo de sus 339 años, el Monserrat formó a figuras que dejaron una huella en distintos ámbitos. Entre ellas se destacan:



Además de su historia, el Monserrat protagonizó importantes transformaciones. En 1912, una huelga estudiantil anticipó el espíritu reformista que años más tarde desembocaría en la histórica Reforma Universitaria.
Otro de los cambios más importantes llegó en 1998, cuando ingresaron las primeras alumnas, poniendo fin a más de tres siglos de educación exclusivamente masculina. En 2004 egresó la primera promoción integrada por mujeres.

En los últimos años, ese proceso sumó un nuevo capítulo con la elección de la primera directora en la historia del colegio. Más de tres siglos después de su fundación, el Monserrat mantiene tradiciones que forman parte de su identidad, como el Bautismo Monserratense, en el que los egresados se lanzan a la fuente del patio central, o la tradicional Estudiantina en la Estancia de Caroya.
Con un archivo histórico considerado entre los más importantes de Sudamérica, un museo propio y un exigente bachillerato humanista, el Colegio Nacional de Monserrat continúa siendo una de las instituciones educativas más prestigiosas de Argentina y un referente para nuevas generaciones.