Referente de Belgrano y parte de los logros históricos ante River: qué destacó Juan Carlos Olave
A 15 años del ascenso en el Monumental, y a poco más de un mes del título obtenido en el Apertura. Así los vivió el exarquero.


Símbolo de Belgrano, Juan Carlos Olave fue arquero y figura en aquel memorable ascenso frente a River en el Monumental, del que se cumplieron 15 años. Y ayudante de campo de Ricardo Zielinski en la consagración en el Torneo Apertura, también ante el "Millo" en el Kempes en mayo pasado. Protagonista de dos momentos históricos para el club de Alberdi.

"El 2011 nos marcó que estábamos a la altura de cualquiera. Nos demostró que estábamos para más y que habia cosas a conseguir y que decantan en este titulo”, subrayó el Juanca Olave en una entrevista con Tercer Tiempo, por Radio Sucesos. "Lo mas importante fue que hubo un cambio de mentalidad en ese equipo y que, ganando o perdiendo, podía competir", enfatizó.


Ahora, en su nuevo rol y después de un més al que no dudó en calificar como "intenso", el exquero destacó como "lo más importante en la historia de Belgrano", el título ganado ante River el pasado 24 de mayo. "Uno se siente importante de lo que se hace y se consigue, y donde en los momentos malos no se sacan los pies del plato”, indicó. Y enfatizó: "El éxito de Belgrano representó ese abrazo contenido de padre a hijo".
🩵 “A LO BELGRANO ES UN VIVIR Y CONVIVIR DONDE CADA UNO SE SIENTE PARTE”
— TERCER TIEMPO (@TercerTiempo30) June 27, 2026
🗣️ Juan Carlos Olave en Tercer Tiempo”
“Uno se siente importante de lo que se hace y se consigue, y donde en los momentos malos no se sacan los pies del plato” pic.twitter.com/cvE4cv5Zr4
Juan Carlos Olave fue clave en aquella definición contra River en junio de 2011, con Ricardo Zielinski como entrenador. El "Ruso" lo había pensado como colaborador directo cuando inició su segundo ciclo en Belgrano, y el exarquero no pudo en esa oportunidad. Este año si aceptó y se integró al cuerpo técnico, con su impronta. Y avisó: "Hay que revalidar todo lo bueno hecho. Una vez que comienza el nuevo torneo empiezan todos a buscar el objetivo de ser campeones".

"El Ruso nunca antepone sus necesidades a las del club", aseguró. Y lo reafirmó: "El decía que vino para enderezar el rumbo... Mentira (risas). Dentro suyo sentía que la necesidad era ir por un título. Volvió a Belgrano para buscar lo que le faltaba. Y tenía la ilusión de lograr todo lo que nos quedó pediente de aquella vez, como jugar Copa Libertadores".

En cuanto al campeonato obtenido, resaltó: "El momento más lindo fue ver al Chino (Lucas Zelarayán), levantar la copa. Se lo merecía, le dije que había vuelto para esto y lo tenia que lograr. A mi no me toco adentro del campo de juego. Y a él lo vi sufrir mucho el año pasado cuando no se dio en Copa Argentina".