La investigación por el femicidio de Agostina Vega tomó un giro inesperado en Córdoba por la declaración del único imputado, Claudio Barrelier. En su indagatoria ante el fiscal Raúl Garzón, el acusado introdujo una versión que vinculó el crimen con el narcotráfico.
El acusado rompió el silencio tras cambiar de defensa y declarar durante más de tres horas en los Tribunales II. Allí negó ser el autor material de la muerte de la adolescente de 14 años.
La hipótesis de la supuesta deuda de drogas
Según trascendió de la indagatoria, el imputado reconoció haber recibido a Agostina en su casa de calle Juan del Campillo al 800, en barrio Cofico, la noche del 24 de mayo. Sin embargo, aseguró que ella se retiró con vida de ese domicilio.
La defensa del imputado, ahora liderada por Carlos Argüello, sostiene que la menor subió a un auto Volkswagen Gol rojo. De acuerdo con este relato, la adolescente habría sido secuestrada por una presunta banda dedicada al tráfico de estupefacientes.
El sospechoso afirmó ante la Fiscalía que este grupo criminal se habría llevado a Agostina debido a una supuesta deuda de $600.000 que mantendría su madre, Melisa Heredia. Según su relato, él solo actuó como un “nexo”.
Además, Barrelier detalló que los supuestos captores habrían engañado a la víctima mediante mensajes telefónicos falsos. En los textos se habrían hecho pasar por “Franquito”, un joven actualmente detenido con el que Agostina mantenía una relación.
El rechazo de la familia y los careos solicitados
Como parte de su nueva estrategia legal, el imputado solicitó formalmente a la Justicia de Córdoba la realización de dos careos. Uno de ellos con la madre de la víctima y otro con Osvaldo Fassetta, otro de los detenidos en la causa.
Sin embargo, los abuelos de Agostina rechazaron tajantemente esta versión y consideraron la maniobra como una “estrategia del abogado para perder tiempo”. Aseguraron que no existe ninguna vinculación narco en el caso y calificaron al acusado de “psicópata”.
La contundente postura de la Fiscalía
Por su parte, el fiscal de instrucción Raúl Garzón minimizó el impacto de la declaración de Barrelier sobre la situación del detenido. Confirmó que la hipótesis será analizada, pero ratificó que las pruebas en el expediente son sólidas.
“Podrá decir lo que quiera Barrelier, las pruebas lo incriminan y lo comprometen”, afirmó con firmeza Garzón. Asimismo, el fiscal descartó cualquier posibilidad de una pronta liberación, asegurando que “no existe ninguna chance de que quede libre”.
Actualmente, el acusado permanece detenido e imputado por abuso sexual con acceso carnal en concurso real con homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causa y femicidio.