Fue policía durante 22 años, se jubiló y cayó presa por posesión de sustancias ilícitas en Córdoba
Se trata de una mujer de 51 años, exintegrante de la Policía de Córdoba, que fue condenada.


Lo que comenzó como un control de rutina de la Policía Caminera terminó destapando un caso que sorprendió por el perfil de su protagonista. En la medianoche del 26 de noviembre de 2025, una mujer de 51 años fue detenida cerca de Laguna Larga mientras circulaba por la autopista Córdoba-Rosario con casi dos kilos de cocaína en su vehículo.

La conductora no era una desconocida para las fuerzas de seguridad. Se trataba de Verónica Mariela Melen, quien había integrado la Policía de Córdoba durante más de dos décadas antes de retirarse en 2022.
Su detención, la frase que pronunció ante los efectivos y las posteriores pericias sobre su teléfono terminaron por reconstruir el caso que derivó en una condena por narcotráfico.
El procedimiento ocurrió durante un operativo de rutina de la Policía Caminera. Melen circulaba a bordo de un Peugeot 208 cuando fue interceptada para un control.
Durante la inspección, uno de los uniformados advirtió la presencia de dos paquetes rectangulares recubiertos con cinta amarilla en el piso trasero del vehículo.

Al ser consultada sobre el contenido, la mujer evitó dar explicaciones. Según consta en la causa, solo pronunció una frase antes de quedar detenida: “Es un encargo. No voy a hablar”.
Los paquetes contenían 1,9 kilos de cocaína, distribuidos en dos ladrillos. Las pericias posteriores determinaron que la sustancia había sido adulterada con levamisol, un producto utilizado para aumentar su volumen. El cargamento tenía un valor estimado de unos 19 mil dólares.
La identidad de la detenida agregó un elemento inesperado a la investigación. Melen había trabajado durante 22 años como cabo primera de la Policía de Córdoba y se había retirado de la fuerza en 2022.
Tras su jubilación, se había radicado en Bell Ville junto a su familia. Sin embargo, tres años después de dejar la institución policial, terminó detenida por transportar estupefacientes.
En su celular, secuestrado durante el procedimiento junto con más de 300 mil pesos en efectivo, los investigadores detectaron varios contactos con un número agendado como “Pabliño”, vinculado a la ciudad de Bell Ville.
Según surgió de las pericias, la última llamada realizada a ese número ocurrió apenas dos horas antes de que Melen fuera interceptada en la autopista y se extendió durante unos diez minutos.

Pero hubo otro dato que llamó la atención de los investigadores: el mismo contacto volvió a comunicarse durante la madrugada, cuando la ex policía ya se encontraba detenida.
Estas comunicaciones fueron incorporadas a la investigación como parte de los elementos que permitieron reconstruir la coordinación previa al traslado.
El caso llegó a juicio mediante un procedimiento abreviado ante el Tribunal Oral Federal N° 1 de Córdoba, con intervención de la jueza Carolina Prado.
Melen admitió su responsabilidad en el delito, pidió disculpas y expresó sentir vergüenza por lo ocurrido. Finalmente, fue condenada a cuatro años de prisión domiciliaria. La modalidad de cumplimiento de la pena fue dispuesta en función de un cuadro de depresión informado durante el proceso judicial.