Condenaron al exdirector de la cárcel de Villa María por liderar un "call center" de estafas
La Justicia de Córdoba dictó sentencia contra 25 integrantes de una asociación ilícita que operaba desde el Establecimiento Penitenciario N° 5 de Villa María.
Condenas por un "call center" de estafas en Villa María.(Policía)
Tras un extenso juicio oral, la Cámara 10ª del Crimen condenó a 25 integrantes de una asociación ilícita que montó un sofisticado "call center" de estafas telefónicas dentro de la cárcel de Villa María.
La investigación, impulsada por el fiscal de Delitos Complejos Enrique Gavier y sostenida durante el debate por el fiscal Gustavo Arocena, dejó al descubierto una estructura criminal que combinaba el accionar de internos con la complicidad de altos funcionarios del Servicio Penitenciario de Córdoba y hasta un efectivo policial.
Las penas más altas para la cúpula del penal
La condena más severa recayó sobre Andrés Américo Aciar, exdirector del Establecimiento Penitenciario N° 5 de Villa María. El tribunal lo declaró culpable de liderar la asociación ilícita y de cometer estafas reiteradas, por lo que le impuso 9 años y 6 meses de prisión, además de 19 años de inhabilitación especial para ejercer cargos públicos.
Condenas por un "call center" de estafas en Villa María.(Policía)
También fueron condenados otros integrantes de la cúpula penitenciaria. El exjefe de Seguridad, Edgar Ezequiel Arroyo, recibió 8 años y 3 meses de prisión, mientras que el oficial Oscar Pablo Figueroa fue sentenciado a 5 años y 6 meses.
Cómo funcionaba el "call center" de estafas
La investigación determinó que la organización operaba desde el pabellón 11 de la cárcel de Villa María. Allí, los internos utilizaban teléfonos celulares ingresados de manera clandestina con la protección de las autoridades penitenciarias.
El mecanismo consistía en realizar llamadas a víctimas de distintas provincias, simulando operaciones comerciales (principalmente a través de Marketplace) para obtener transferencias bancarias o claves de home banking mediante engaños.
Uno de los principales organizadores dentro del penal era Sebastián Ezequiel "Pitu" Moyano, identificado como el "pluma" o jefe del pabellón. Fue condenado a 6 años y 10 meses de prisión por coordinar el funcionamiento de las maniobras delictivas.
Una vez concretadas las estafas, familiares y allegados de los internos facilitaban cuentas bancarias y billeteras virtuales para recibir el dinero y retirar los fondos, completando el circuito del fraude.
Un policía también fue condenado por el "call center"
La causa también alcanzó a un integrante de la Policía de Córdoba. Santiago Mauricio "El Duende" Martín, exefectivo de Investigaciones de Bell Ville, recibió una condena de 5 años y 6 meses de prisión por violación de secretos, al comprobarse que filtraba información reservada sobre allanamientos y medidas judiciales que se preparaban contra la organización.
El tribunal absolvió por el beneficio de la duda al exsubdirector del penal Néstor David Gómez y al expolicía Mauricio Marcos Agüero, quienes recuperaron la libertad pese a que la fiscalía había solicitado condenas para ambos.
La sentencia representa un nuevo capítulo en una investigación de mayor alcance encabezada por el fiscal Enrique Gavier, que continúa analizando presuntas maniobras similares dentro del Servicio Penitenciario de Córdoba y mantiene bajo investigación a exintegrantes de la cúpula del organismo, entre ellos su exjefe máximo, Juan María Bouvier.