Un pitbull le arrancó un pedazo de pie a una niña en Córdoba
El violento episodio ocurrió en barrio San Roque mientras la menor jugaba en la casa de una vecina.


En las últimas horas, se conoció un nuevo grave episodio que involucra a un perro potencialmente peligroso en la ciudad de Córdoba. Una niña de 6 años fue víctima de un feroz ataque de un pitbull en el barrio San Roque, lo que le provocó heridas de extrema gravedad.

La menor se encuentra internada en el Hospital de Niños, donde los profesionales de salud monitorean su evolución tras una compleja cirugía.
El hecho se produjo cuando la pequeña estaba jugando con una amiga en la vivienda de una vecina, situada frente a su propio hogar. Según relataron los familiares, el ataque ocurrió en cuestión de segundos.
Noelia, madre de la víctima, dijo a El Doce: "Yo no la vi. La trajo el novio de la señora de al lado y me dijo que la habían mordido. Mi instinto fue agarrar el documento y llevarla a la primera guardia cerca de casa".

Tras recibir las primeras curaciones en un centro asistencial cercano, la niña fue derivada de urgencia al Hospital de Niños debido a la gravedad de las heridas."Después nos trasladaron acá y ahí me di cuenta de que le faltaba un pedazo de pie", relató.
Ante este cuadro clínico, el equipo médico debió realizarle más de 20 puntos de sutura y procedió a efectuar injertos de piel para intentar reconstruir la zona afectada. No se descarta que deba ser sometida a una nueva cirugía.
Uno de los puntos que más preocupa a la familia y a la comunidad de barrio San Roque es que, según los vecinos, este perro ya había mostrado comportamientos agresivos previamente. Noelia aseguró que el pitbull era conocido en la zona por haber protagonizado otros episodios violentos, aunque anteriormente los ataques habían sido dirigidos hacia otros perros y no hacia personas.

Otro factor que suma incertidumbre al caso es el estado sanitario del animal. La familia de la víctima solicitó a la propietaria del perro el carnet de vacunación correspondiente para descartar riesgos adicionales, como la rabia, pero hasta el momento no obtuvieron respuesta ni acceso a dicha documentación.
Más allá de las lesiones físicas, el impacto emocional en la pequeña es profundo. Su madre manifestó que la niña se encuentra bajo un estado de shock persistente. “Está aterrada. Me sigue preguntando si está el perro”, expresó.