"Si pegaba en...": habló un policía baleado en la protesta por la muerte de Tomás Orihuela en Córdoba
El sargento Rubén Rosales brindó detalles del ataque sufrido en barrio Bajo Pueyrredón y explicó por qué la fuerza decidió no utilizar armas de fuego para repeler la agresión.
Los detalles de los disturbios en barrio Bajo Pueyrredón.(La Voz.)
El sargento de la Policía de Córdoba, Rubén Rosales, rompió el silencio tras resultar herido de bala durante los graves incidentes registrados el pasado miércoles en el sector de barrio Bajo Pueyrredón. El enfrentamiento ocurrió en la intersección de Ciriaco Ortiz y la Ruta Nacional 19, donde manifestantes reclamaaron porla muerte de Tomás Orihuela.
Rosales relató que llegó como refuerzo ante una situación, que escaló rápidamente de agresiones con elementos contundentes a disparos de armas de fuego. Según su testimonio, el ataque provino de sujetos ubicados a unos 50 o 60 metros de distancia de la línea policial.
El momento del impacto en Bajo Pueyrredón
"Empezamos a escuchar los silbidos de las balas que pasaban muycerca", recordó el sargento sobre los momentos previos a caer herido, en diálogo con El Doce. Con el riesgo inminente, el personal de Guardia de Infantería dio la orden de realizar un "cuerpo a tierra" para protegerse.
Rubén Rosales.(El Doce.)
Fue en ese instante, al intentar levantar su escudo, cuando Rosales sintió un impacto en su pierna izquierda. "En el suelo me di cuenta que no era una piedra; ahí le dije a mi jefe de equipo que me pegaron un tiro", relató el uniformado.
El sargento recibió asistencia de una compañera y, luego, por su propio hermano, también integrante de la fuerza, quien lo trasladó al Hospital de Urgencias. Rosales advirtió sobre la gravedad del hecho: "Con mucho peligro porque si llegaba a pegar en la arteria estaríamos hablando de otra cosa".
Decisión de no repeler el ataque en Bajo Pueyrredón
Pese a recibir disparos de armas de alto calibre, el sargento destacó el profesionalismo de la actuación policial al no responder con fuego letal. Según explicó, la prioridad fue proteger a los civiles que se encontraban en el sector de los incidentes.
Barrio Bajo Pueyrredón.(La Voz.)
"No repelimos la acción con más disparos porque había muchos niños y gente inocente que podía pagar por culpa de estas personas", aseguró Rosales. Esta versión coincide con lo informado por el fiscal Raúl Garzón, quien confirmó que la fuerza utilizó armas menos letales.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, informó que un segundo uniformado resultó herido en la pantorrilla por el "taco" de un cartucho disparado accidentalmente por un compañero durante el tumulto. Ambos agentes se encuentran fuera de peligro.
La Justicia, bajo la intervención del fiscal Garzón, confirmó que ya hay seis adultos y un menor de edad detenidos por los disturbios. En el lugar se secuestraron alrededor de 10 vainas servidas que evidencian el uso de armas contra la autoridad.