¿Oscar González o Franco Colapinto? El argumento de su abogado para desestimar una prueba clave
El representante legal del exlegislador cotejó a su cliente con el piloto de carreras antes del juicio en Villa Dolores. Las impactantes declaraciones.


A pocos días del inicio del debate oral por la tragedia de las Altas Cumbres, la estrategia de la defensa de Oscar González sumó un capítulo inesperado. El abogado Miguel Ortiz Pellegrini comparó a Franco Colapinto, con su cliente, para intentar neutralizar una de las pruebas de la fiscalía.

El juicio comenzará formalmente este lunes 3 de agosto, a las 9, en la Cámara Criminal y Correccional de Villa Dolores. González llega imputado por homicidio culposo y lesiones culposas agravadas tras el choque fatal ocurrido en octubre de 2022 en la Ruta Provincial E-34.
La polémica surgió a partir de una evidencia clave en manos de la fiscal Analía Gallaratto: un chat extraído del celular de González. En una conversación con funcionarios, el exlegislador se refería a sí mismo como un “piloto de rally” y comentaba sobre su conducta al volante.
Para la querella y la Fiscalía, este rasgo de personalidad abona la idea de que González manejaba de manera irresponsable. Sin embargo, Ortiz Pellegrini rechazó tajantemente que el pasado o la vida personal de su cliente puedan ser utilizados como prueba de culpabilidad en el siniestro.
En ese contexto, el letrado lanzó la comparación con la joven promesa del automovilismo argentino. “Si usted me sostiene ese argumento, entonces Colapinto está condenado de antemano a cualquier tipo de accidente que tenga”, disparó el defensor.

Ortiz Pellegrini fundamentó su postura en un principio jurídico básico del sistema legal argentino. Explicó que en el país rige el “derecho penal de acto”, lo que significa que una persona debe responder por el hecho puntual del que se la acusa y no por su “vida anterior”.

“Yo tengo que responder por el acto que se me acusa, que en este caso es un accidente ocurrido el día 29 de octubre”, remarcó. Con esta lógica, busca que el Tribunal ignore los mensajes personales de González y se centre únicamente en la mecánica del choque.
Más allá de la dialéctica, la defensa apuesta a los datos técnicos de la pericia accidentológica para demostrar que González no fue negligente. Según sus cálculos físicos, el exlegislador circulaba a una velocidad de entre 82 y 89 km/h.
Por su parte, el Renault Sandero de la víctima, Alejandra Bengoa, viajaba a unos 80 km/h. El abogado insiste en que González solo tuvo "dos segundos para reaccionar" cuando el vehículo rojo apareció en una curva cerrada intentando un sobrepaso incorrecto.

El juicio, que será presidido por el camarista Santiago Camogli, analizará tanto la responsabilidad penal como la civil del acusado. La sociedad sigue con atención este proceso, que pone bajo la lupa no solo un accidente, sino las conductas y privilegios del poder político.