Murió Diego: la historia del tigre que pasó de un carro de circo a una vida digna en Córdoba
El animal falleció en el Parque de la Biodiversidad de Córdoba tras sufrir complicaciones de salud a los 21 años. El video de su cuidador.


La historia de Diego en la Córdoba comenzó en 2010, cuando fue rescatado de las precarias condiciones en las que vivía en el Circo Las Vegas. En aquel momento, la Protectora de Animales alertó sobre la situación de vulnerabilidad de los ejemplares, ya que el circo los había dejado con un cuidador en la localidad de Bell Ville mientras realizaba una gira por zonas donde el uso de animales estaba prohibido. El destino de Diego y sus compañeros era incierto, dado que el circo pretendía deshacerse de ellos sin un lugar definido para su traslado.

Antes de su llegada al entonces zoológico de la ciudad, Diego convivía con otros 13 tigres hacinados dentro de un carro. Su traslado representó el inicio de una nueva etapa donde, por primera vez, contó con asistencia profesional constante. Con la posterior transición hacia el actual Parque de la Biodiversidad, el animal pudo habitar un espacio significativamente más amplio, diseñado para mejorar su calidad de vida y bienestar general.

A pesar de los esfuerzos por brindarle un entorno lo más natural posible, el pasado de Diego en los escenarios marcó limitaciones insalvables para su futuro. Debido a su fuerte habituación a los seres humanos, los equipos técnicos determinaron que era imposible realizar una reinserción o traslado a ambientes naturales o semisalvajes. Este fenómeno, común en animales criados en cautiverio para el entretenimiento, obligó a que permaneciera bajo el cuidado permanente de los especialistas del Parque.

Durante su estadía, Diego logró adaptarse y convivir con otros ejemplares de su especie, compartiendo su espacio con Pupi, Tiziana y Brisa. En este entorno, contó con el seguimiento de un cuerpo interdisciplinario compuesto por numerosos veterinarios y nutricionistas abocados exclusivamente a su salud, garantizando que su proceso de envejecimiento fuera lo más digno posible.


Al momento de su fallecimiento, Diego tenía 21 años, una edad que lo situaba en la categoría de animal geronte para los estándares de su especie. En las últimas semanas, su cuadro clínico se agravó debido a diversas complicaciones respiratorias que requirieron una intervención intensiva.

El equipo veterinario aplicó distintos abordajes terapéuticos para intentar estabilizarlo. Sin embargo, y pese al monitoreo constante, el felino sufrió una descompensación de la que no pudo recuperarse. Hace dos años, Guillermo Romero, su cuidador, contó cómo era convivir con Diego. "Le tenía miedo al pasto, a la tierra", relató. Asimismo, señaló que sentía que eran amigos con el animal por el gran vínculo que habían forjado.
MURIÓ DIEGO, EL TIGRE DE BENGALA DE CÓRDOBA
— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) March 30, 2026
Así contaba Guillermo, su cuidador, la historia del animal en el Parque de Biodiversidad. pic.twitter.com/HST9vEDKUk