El Luifa Artime confirmó dónde jugará Belgrano de local en la Copa Libertadores
Ganó la clasificación en la histórica obtención del Torneo Apertura ante River. Y la dirigencia le dará prioridad a lo deportivo antes que a las obras.


Dos meses después del logro de quedarse con el título en el Torneo Apertura, en Belgrano se mantiene la euforia, sobre todo por el comienzo con triunfo y una actuación convincente frente a Rosario Central por el Clausura. Pero más allá del torneo local, la dirigencia Celeste también está enfocada en la inédita participación en Copa Libertadores en 2027.

El presidente Luis Fabián Artime despejó las dudas sobre el escenario para oficiar de local en la máxima cita a nivel continental. Aunque el corazón pedía el Gigante de Alberdi, el factor técnica y el respeto al socio pesaron más, y Belgrano oficiará de local en el Estadio Kempes.

Según explicó Artime, el reglamento de la Copa Libertadores obliga a recibir público visitante, lo que en el Gigante generaría inconvenientes logísticos. "El mayor problema es que si jugaríamos con público visitante le sacaríamos la posibilidad a nuestra gente que vaya, porque va a haber que hacer pulmones", explicó en Radio Mitre.

El Luifa indicó que con la llegada de equipos de convocatoria masiva de Uruguay o Paraguay, jugar en Alberdi sería inviable: "Te llega a tocar un Peñarol o un Nacional... te van a venir más de 4.000 o 5.000 personas... tenemos que anular totalmente la preferencial para dársela al equipo visitante y dejamos 15.000 personas nuestras afuera".

Otro obstáculo insalvable a corto plazo es la infraestructura lumínica del Julio César Villagra. "El problema son fundamentalmente las torres, que hay que correrlas afuera de la cancha. Somos uno de los pocos clubes que han quedado con torres adentro y eso nos imposibilita tener la luminosidad necesaria", señaló Luis Fabián Artime.

Si bien reconoció que "técnicamente tiene solución", los tiempos y los costos operativos inclinan la balanza hacia el Kempes para esta primera participación de Belgrano en Libertadores. Y más allá del sueño de A pesar del sueño de ampliar el Gigante hasta las 48.500 localidades, la Comisión Directiva ha decidido poner un freno de mano a las grandes inversiones en cemento. La consigna interna es clara: "Las obras pueden esperar".
Artime y su equipo han decidido priorizar la competitividad del plantel profesional: "La prioridad es apuntalar lo deportivo para hacer un buen papel en la Libertadores". De este modo, no habrá nuevas tribunas ni cambios en las luminarias al menos hasta mediados de 2027. Por lo que la mudanza al Kempes ya está decidida.