Kami Franco reveló el duro calvario que vivió: "Me junté a los 11 años con un hombre de 27"
La influencer confesó un oscuro pasado que marcó su infancia. Un hombre mayor la manipuló y estuvo un año lejos de su familia luego de haber sido engañada.


En una reciente entrevista con Martín Cirio, la reconocida influencer cordobesa Kami Franco reveló uno de los episodios más traumáticos de su infancia y adolescencia.

La joven nacida en Villa María reveló que, con apenas 11 años, se fue de su casa para convivir con un hombre de 27 años que la había manipulado previamente.

Este crudo relato generó un fuerte impacto en las redes sociales, exponiendo una realidad de vulnerabilidad que la creadora de contenido mantuvo en reserva durante años.
Según detalló Franco, el sujeto comenzó comprándole ropa y ganando su confianza de manera progresiva. Finalmente la convenció de escapar de su hogar.
“Él me llevaba ropa. Una vez cerré los ojos y me besó. De ahí me trajo a Buenos Aires”, relató Kami Franco sobre el inicio de aquel vínculo signado por la asimetría de edad.

Ella admitió que, en aquel entonces, desconocía que el hombre contaba con una extensa lista de antecedentes penales, lo que agravaba la situación de peligro.
Durante un año entero, Kami se instaló en Buenos Aires sin tener ningún tipo de contacto con su familia en Córdoba, viviendo en un contexto de total aislamiento.
La joven explicó que durante mucho tiempo sufrió por creer que su madre no la había buscado, cuestionando el aparente desinterés de su progenitora mientras estaba desaparecida.

Sin embargo, recientemente descubrió que su mamá, Ivana, no pudo intervenir ni denunciar libremente porque recibía constantes mensajes de amenaza por parte de personas desconocidas.
La estadía en Buenos Aires estuvo marcada por episodios de violencia física recurrente, según el testimonio brindado por la influencer en la conversación.
“Una señora a la que yo le compraba cosas me ayudó a escapar.” Me había visto con golpes que me había dado el chabón”, recordó Kami sobre su huida de la capital.
Aquella adolescente regresó a Villa María, donde se encontró con un escenario familiar transformado: su madre había rehecho su vida y estaba embarazada.
El regreso a su ciudad natal no significó estabilidad inmediata, ya que posteriormente pasó tres años institucionalizada en un hogar de menores del sistema estatal.
En ese periodo, la mujer intentó escapar de la residencia en al menos 17 oportunidades. Esto derivó en sucesivos traslados a diferentes centros asistenciales.
A pesar de la dureza de la experiencia, Kami destacó que logró forjar amistades importantes y que hoy analiza esos años como experiencias que la ayudaron a salir adelante.
Hoy, consolidada como una figura pública, Kami Franco asegura que finalmente puede hablar de estos temas sin romper en llanto, algo que antes le resultaba imposible.
Su prioridad absoluta es su hija, afirmando con contundencia que como madre está dispuesta a “mover cielo y tierra” para protegerla y evitar que sufra situaciones similares.

La influencer cordobesa concluyó que, tras superar las adicciones y la violencia de su pasado, su enfoque actual está puesto en su crecimiento personal y profesional de su local de ropa.