Quién era la jubilada que mataron a golpes en Córdoba: “Totalmente amigable"
María Cristina Trejo era conocida por su solidaridad entre los vecinos y personas en situación de calle. El dolor de un barrio, que está sacudido por el hecho fatal.


La comunidad de barrio Ameghino Sud, en el suroeste de la ciudad de Córdoba, no sale del horror producto del hallazgo del cuerpo de María Cristina Trejo. La mujer de 84 años fue encontrada sin vida este lunes 6 de julio por la noche en su vivienda de la calle Uritorco al 3600.

El cuerpo estaba debajo de una cama y presentaba múltiples golpes en la nuca y el rostro. La principal hipótesis de la Justicia es que se trató de un homicidio en ocasión de robo ocurrido varios días antes del hallazgo.

Cristina era una vecina histórica y muy respetada por su compromiso social en la Capital. Según relataron personas cercanas, la mujer dedicaba gran parte de su tiempo y recursos a asistir a los más vulnerables.
“Solía darle de comer a personas indigentes”, señalaron fuentes de la investigación sobre el perfil de la víctima, en diálogo con La Voz y Cadena 3. Esta característica de su personalidad es seguida de cerca por los pesquisas de la División Homicidios.

No se descarta que el atacante fuera alguien que conocía sus rutinas o que aprovechó su confianza para ingresar a la propiedad. En el barrio, la describieron como una persona “totalmente amigable” que mantenía contacto permanente con todos.
Un detalle escalofriante rodea la muerte de la jubilada: su celular desapareció de la escena del crimen. Los investigadores creen que el asesino utilizó el dispositivo para ganar tiempo y evitar que descubrieran el cuerpo.
Otros ciudadanos le escribieron durante el fin de semana al notar su ausencia, pero recibieron respuestas que les llamaron la atención. El atacante habría fingido ser Cristina para calmar las sospechas de los conocidos.
“Un vecino no la veía y le preguntaba si necesitaba algo. Y ella le respondía por mensajes que no, que estaba con familiares”, reveló una fuente judicial sobre la maniobra delictiva.
El hallazgo se produjo luego de que un vecino alertara a la Policía por un fuerte olor a gas que salía de la vivienda. Al ingresar, los bomberos encontraron las llaves de gas abiertas y manchas de sangre en distintas habitaciones.
Se sospecha que el homicida intentó simular un incendio o un accidente doméstico para borrar evidencias. La casa no presentaba el desorden típico de un asalto convencional, lo que refuerza la teoría de un ataque dirigido.

La causa está bajo la órbita de la Fiscalía del Distrito 2, Turno 3, a cargo de Luis Micheli. Hasta el momento no hay personas detenidas y se esperan los resultados finales de la autopsia para confirmar la mecánica de la muerte.