El informe psicológico de Claudio Barrelier responde una de las grandes dudas del caso Agostina Vega
El resultado se suma a las pruebas de ADN y fortalece la acusación que impulsa la fiscalía.


La investigación por el femicidio de Agostina Vega incorporó en las últimas horas una de las pruebas más importantes desde el inicio de la causa. El fiscal de Instrucción Raúl Garzón ya cuenta con el informe de la pericia interdisciplinaria practicada a Claudio Barrelier, principal acusado por el crimen de la adolescente de 14 años.

El estudio concluye que el imputado comprendía la criminalidad de sus actos y tenía capacidad para dirigir sus acciones, un dato que refuerza la estrategia de la acusación de cara al futuro juicio.
El resultado llega en una etapa clave de la investigación, luego de que la fiscalía reuniera registros de cámaras de seguridad, análisis de teléfonos celulares, testimonios y estudios de ADN que reconstruyen los movimientos de Barrelier antes y después del crimen ocurrido en barrio Cofico.
El informe interdisciplinario concluyó que Barrelier "tuvo y tiene capacidad para comprender los hechos y dirigir sus acciones". Para los investigadores, esta conclusión resulta determinante porque confirma, en esta instancia, que el acusado estaba en condiciones de comprender la gravedad de sus actos al momento del hecho.
El resultado de la evaluación también limita la posibilidad de que la defensa solicite una declaración de inimputabilidad basada en una alteración de sus facultades mentales.

Si bien aún restan nuevas evaluaciones psicológicas complementarias, la primera pericia oficial sostiene que Barrelier era plenamente consciente de sus acciones cuando, según la hipótesis fiscal, ocurrió el femicidio entre la noche del 23 y la madrugada del 24 de mayo.
Para la acusación, este elemento fortalece la imputación por homicidio triplemente calificado y respalda la teoría de que existió una secuencia de acciones orientadas a ocultar el crimen.
Las pericias detectaron una doble coincidencia biológica. Se encontró ADN de Barrelier en el cuerpo de Agostina y rastros genéticos de la adolescente en distintos sectores de la vivienda ubicada sobre calle Juan del Campillo al 878, en barrio Cofico.

Para los especialistas, esta doble coincidencia constituye una de las pruebas de mayor peso dentro del expediente. Los investigadores consideran que el hallazgo permite ubicar a la víctima dentro de la vivienda durante el período en que, según la reconstrucción judicial, ocurrió el ataque.
Mientras la investigación continúa avanzando y se esperan nuevas medidas judiciales, la fiscalía sostiene que ambos estudios representan piezas centrales para sostener la acusación por el femicidio y avanzar hacia la próxima etapa del proceso.