El infierno de Brenda Agüero en prisión: denuncian agresiones y un presunto plan para silenciarla
Según su defensa, la sobrepoblación carcelaria y la naturaleza de su condena la convirtieron en blanco de ataques físicos.


Brenda Agüero, quien recibió la máxima pena el pasado 18 de junio de 2025 tras un juicio con jurados populares, permanece alojada en la cárcel de Bouwer. En las últimas horas, su abogado, Gustavo Nievas, brindó detalles sobre una serie de episodios violentos que habrían puesto en riesgo la integridad física de la mujer.

En declaraciones públicas, Nievas precisó que el contexto dentro del establecimiento penitenciario se ha vuelto "caldeado" y "hostil" para su defendida. Sostuvo que la condición del delito por el cual Agüero fue condenada (asesinato de bebés) genera un rechazo entre la población carcelaria.
De acuerdo con el relato del letrado, los incidentes no son aislados. En septiembre de 2024, Agüero debió ser sometida a una revisión médica tras recibir golpes en el rostro. La semana pasada, internas detenidas por causas de narcomenudeo habrían ingresado a su celda para amenazarla con una faca o cuchillo tumbero.

El abogado remarcó que la mayoría de estos ataques ocurren cuando la enfermera sale de su pabellón, ya sea para asistir a talleres o durante traslados por los pasillos internos. "Brenda es una enfermera, es una persona débil", definió Nievas.
Para la defensa, el origen de la violencia radica en la gestión de los espacios dentro del penal. Nievas denunció que la sobrepoblación obliga al Servicio Penitenciario a trasladar a internas con perfiles más conflictivos a pabellones que originalmente eran considerados tranquilos.
"Cuando se mueve gente de otros palos a pabellones que son los más tranquilos, se generan los enfrentamientos", afirmó, cuestionando que no se respete la segregación por perfiles de peligrosidad o tipo de delito.
Un punto crítico de la denuncia radica en el accionar de las autoridades del penal. Nievas aseguró haber notificado al juez de ejecución de feria sobre estos hechos, pero denunció irregularidades en el procedimiento interno.
Según el abogado, a Agüero la habrían obligado a firmar un documento en el que declaraba no haber sufrido ningún tipo de agresión. "Le hicieron firmar un acta mentirosa", sentenció el letrado, quien además reveló que la directora del establecimiento habría increpado a la condenada por no haber reportado la situación de forma directa a la autoridad de la cárcel.

Actualmente, y a pesar de la inestabilidad de su situación de seguridad, Brenda Agüero ha comenzado a estudiar la carrera de Derecho mientras cumple su condena, buscando un cambio en su rutina tras los difíciles días posteriores a la sentencia de perpetua.