Un hombre enterró viva a una familia de lechuzas y hay indignación en un barrio de Córdoba
El hecho ocurrió en el barrio cerrado Las Corzuelas y quedó registrado por cámaras de seguridad.


Un hecho de maltrato contra fauna silvestre generó fuerte indignación en el Gran Córdoba. Vecinos del barrio Las Corzuelas, en la ciudad de Unquillo, denunciaron que un hombre tapó con tierra y escombros un nido de lechuzas vizcacheras, provocando la muerte de los animales.

El episodio ocurrió el 29 de marzo y fue registrado por cámaras de seguridad del barrio, lo que permitió reconstruir la secuencia del ataque. El caso derivó en denuncias ante la Policía Ambiental de Córdoba y ya tomó intervención la Justicia tras el reclamo de los residentes del sector.
De acuerdo con los registros de seguridad del predio, el vecino fue filmado alrededor de las 21.35, cuando se acercó al lugar donde se encontraba el nido.
Según los testimonios recogidos por los residentes, el hombre llevaba un balde con tierra y escombros, que volcó sobre la entrada de la madriguera donde habitaban las aves. Luego de cubrir el acceso, habría apisonado el material para sellar el nido y regresó rápidamente a su vivienda.

El nido pertenecía a una familia de lechuzas vizcacheras, una especie que suele habitar madrigueras subterráneas donde cría a sus pichones y se refugia del peligro.
Tras lo ocurrido, los vecinos encontraron los ejemplares sin vida en el lugar, lo que provocó una fuerte reacción en la comunidad.
El episodio generó conmoción entre los habitantes del barrio, quienes decidieron presentar denuncias formales ante la Policía Ambiental. Más de 50 vecinos realizaron presentaciones basadas en la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna, que protege a las especies silvestres.

Además, la Fiscalía de Distrito 4 comenzó a intervenir tras las denuncias por presuntos actos de crueldad animal. Una organización protectora de animales, Esperanza San Roque, también solicitó participar como querellante en la causa.

En señal de protesta, algunos residentes colocaron flores en el lugar donde se encontraba el nido, como gesto simbólico hacia los animales muertos.