Habló el único detenido por el crimen de Camila Merlo en Córdoba: "Soy un perejil"
Prestó declaración ante la fiscalía tras ser imputado por el homicidio de la joven hallada en un basural.


El caso por el asesinato de Camila Merlo, la joven de 26 años cuyos restos fueron encontrados en noviembre en un basural del barrio General Urquiza, en la ciudad de Córdoba, sumó un testimonio clave en las últimas horas. Mateo Riveros Meza, el único detenido por el hecho, declaró ante la fiscal Eugenia Pérez Moreno y negó cualquier tipo de responsabilidad en el crimen.

Acompañado por su abogada defensora, Fernanda Alaniz, el acusado se definió a sí mismo como un "perejil" y sostuvo que está siendo incriminado de manera injusta. Asimismo, aseguró que no mantenía una relación de cliente con la víctima, sino que eran amigos cercanos desde hacía meses.
Riveros Meza explicó que conoció a Merlo mientras trabajaba como conductor de una aplicación de viajes. De acuerdo con el relato de su abogada, el joven de 26 años vio a Camila por última vez en su domicilio, momento en el que ella se habría retirado en un auto gris junto a un cliente, en el marco de su actividad como trabajadora sexual. El imputado aseguró haberse enterado del fallecimiento un mes después del hallazgo a través de una red social.
Durante su declaración, aportó detalles sobre el contexto de vulnerabilidad en el que vivía la víctima, señalando situaciones de violencia constante por parte de terceros. La defensa apuntó específicamente hacia una expareja de Merlo, un hombre mayor, a quien vinculó con la venta de estupefacientes y estafas telefónicas.

Según el testimonio, este individuo obligaba a la joven a consumir sustancias y ejercía violencia física sobre ella si se negaba. Asimismo, se mencionó una relación conflictiva con una hermana de la víctima, quien en una oportunidad previa la habría herido con un arma blanca en una pierna.
La defensa de Riveros Meza destacó que el joven, quien no cuenta con red familiar en el país, manifestó su voluntad de someterse a pericias psicológicas y a todos los estudios que la Justicia considere pertinentes para demostrar su ajenidad al caso. El acusado sostiene la sospecha de que el crimen está vinculado directamente con el narcotráfico.

El acusado permanece detenido desde el 16 de enero. La fiscalía deberá ahora analizar la veracidad de este testimonio y los vínculos señalados en el entorno de Camila para avanzar en el esclarecimiento definitivo del brutal asesinato.