Giro en la investigación por la desaparición de Esmeralda en Córdoba: la nueva hipótesis
En las últimas horas, una nueva línea de investigación está siendo analizada por la Justicia.


La investigación por Esmeralda, la pequeña de dos años dio un giro dramático. La Justicia de Córdoba, ahora, pone la lupa sobre el entorno familiar y analiza pistas tecnológicas que sugieren que la niña no se perdió por sus propios medios.

Aunque inicialmente la atención se centró en los allegados, la fiscalía amplió el radio de investigación. Actualmente, se realiza un peritaje exhaustivo de las celdas de las antenas de telefonía móvil para identificar qué teléfonos se activaron de manera reiterada en la "zona cero" durante la desaparición, según fuentes con acceso a la causa, en diálogo con La Voz.
Bajo un estricto secreto de sumario, la Justicia busca determinar si hubo traslados por parte de terceros o si el caso responde a conflictos externos que aún no salieron a la luz.
La fiscal de instrucción, Silvana Pen, lidera una etapa técnica centrada en el peritaje de teléfonos celulares secuestrados a familiares directos y otros sospechosos. La desclasificación de los dispositivos confirmó un dato que inquieta a los investigadores: existen mensajes eliminados en las horas previas y posteriores a la desaparición de Esmeralda.

Además, se detectó un movimiento sospechoso en la vivienda: entre la desaparición, 14.30, y la denuncia policial, 16, alguien habría aprovechado para desechar plantas de marihuana antes de que llegaran las autoridades.
Para la Justicia y los médicos, está prácticamente descartado que Esmeralda haya caminado sola hacia el monte. Dos hallazgos son determinantes:
El intendente de Cosquín y médico, Raúl Cardinali, reforzó esta hipótesis al señalar que el estado de salud de la menor era "sorprendentemente bueno" tras pasar supuestamente 20 horas a la intemperie. Esto sugiere que estuvo bajo resguardo, en un lugar techado e hidratada, antes de ser "plantada" en el descampado.

La principal teoría es que Esmeralda fue "devuelta" al predio de la excolonia de vacaciones debido a la presión del Alerta Sofía y el megaoperativo de 250 efectivos. El lugar donde apareció ya había sido rastrillado tres veces, lo que refuerza la idea de que fue trasladada allí poco antes de su hallazgo.


Un dato extrañamente coincidente surgió del relato de su abuelo, Oscar: la mascota de la familia, que suele ser agresiva, se había escapado tiempo atrás hacia el mismo sector donde apareció la niña. Ese predio, además, fue escenario de un caso de abuso años anteriores, lo que encendió las alarmas en el barrio San José Obrero.