Giro en el femicidio de Agostina Vega por una declaración clave que complicó a los imputados
El testimonio de una persona ante la Justicia de Córdoba brindó detalles del presunto encubrimiento del crimen contra la adolescente de 14 años y comprometió a más personas.
La declaración que complicó a los cuatro detenidos por el femicidio de Agostina Vega.(Collage.)
La investigación por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba sumó un testimonio clave. Ludmila Azcarruz, una joven, quien vivía como inquilina en la casa de Claudio Barrelier, aportó datos que permitieron reconstruir una red de encubrimiento que operó la noche del crimen.
Según su relato, el principal imputado utilizó una estrategia de aislamiento para evitar que los presentes en la vivienda presenciaran el ataque. La declaración no solo expone los movimientos del sospechoso, sino que fue clave para la detención de su pareja, Marianela Palmero.
“No salgan porque tengo una reunión”
El sábado 23 de mayo, noche en la que se presume ocurrió el femicidio, Barrelier habría dado órdenes estrictas a quienes compartían la vivienda. Ludmila relató que el hombre les advirtió que si debían salir lo hicieran rápido, porque luego él estaría “ocupado en la reunión”, según informó Crónica.
Barrelier avisó que iba a estar ocupado en una reunión.(El Doce.)
De acuerdo con el testimonio, el imputado solía utilizar la palabra “reunión” como un código para referirse a cualquier actividad privada que realizaba en su habitación. Aquella noche, el grupo. que incluía a los hermanos Córdoba, la pareja de Barrelier y su hija, fue confinado al sector de la cocina.
El mensaje clave a las 20.58
Un dato fundamental en el expediente es un mensaje de texto que Ludmila le envió a su marido, Matías Córdoba, mientras estaban en la propiedad. A las 20.58, la joven escribió: “Fíjate cuando vengas porque Claudio está con gente”.
La pericia psicológica de Claudio Barrelier.(Web)
Este registro confirma que los habitantes de la casa estaban al tanto de que Barrelier no se encontraba solo en su cuarto. Sin embargo, el testimonio de Azcarruz fue más allá al revelar una conversación privada con Marianela Palmero durante un traslado a Jefatura.
“¿Qué fue ese grito?”
Ludmila relató que Palmero le confesó haber escuchado un grito proveniente de la habitación de Barrelier. Ante la inquietud, Marianela le habría enviado un mensaje de WhatsApp a su pareja preguntando: “¿Qué fue ese grito?”.
Claudio Barrelier y Marianela Palmero.(Redes sociales.)
Según la testigo, Palmero le confió que la respuesta de Barrelier fue tajante: “Borrá ese mensaje” o “borrá eso”. Aunque la acusada eliminó el chat, las pericias tecnológicas de Gendarmería lograron recuperar la conversación, lo que derivó en su imputación por encubrimiento doblemente calificado.
Inconsistencias y el rol de la “banda”
Para los investigadores y la querella, estas declaraciones demuestran que Barrelier no actuó solo. Se sospecha que existió una colaboración activa para limpiar la escena del crimen o desviar la búsqueda inicial hacia sospechosos falsos.
La Justicia de Córdoba continúa analizando las contradicciones entre los testimonios de los presentes. Mientras tanto, se solicitó una Cámara Gesell para la hija de Barrelier, bajo la sospecha de que la menor pudo haber sido testigo de hechos de extrema gravedad.