Las contundentes pruebas que acorralaron a Marianela Palmero por el femicidio de Agostina Vega
El fiscal Raúl Garzón ordenó la aprehensión de la mujer, quien se convirtió en la cuarta aprehendida en el marco de la investigación por el crimen de la adolescente de 14 años.
Claudio Barrelier y Marianela Palmero.(Redes sociales.)
La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en barrio Cofico, sumó la detención de Marianela Palmero. La mujer, pareja de Claudio Barrelier, desde hace 13 años, pasó de ser testigo a imputada porencubrimiento doblemente calificado.
Para el fiscal Raúl Garzón, la versión inicial de Palmero resultó “inverosímil” ante el avance de las pericias tecnológicas y de campo. Según la instrucción, existen al menos cinco elementos probatorios que complican seriamente la situación procesal de la mujer, quien ya fue trasladada a la cárcel de Bouwer.
El mensaje de WhatsApp borrado
La prueba más contundente surgió del peritaje al celular de Barrelier. La noche del crimen, el sábado 23 de mayo, Palmero le envió un mensaje de texto lapidario: “¿Qué fue ese grito?”.
Claudio Barrelier y Marianela Palmero.(Web)
Este hallazgo desarticuló la coartada inicial de la mujer, quien había declarado que esa noche cenaron empanadas y que el acusado se había quedado jugando a la playstation sin registrar ruidos extraños. Además, se detectó que Palmero intentó ocultar el rastro de esa comunicación eliminando los mensajes de su dispositivo.
Casa de barrio Cofico.(Collage.)
“Ella le preguntó qué había pasado y después borró los mensajes. Es imposible que no haya escuchado ni visto nada estando dentro de la vivienda”, sostuvo Fernanda Laní, abogada del padre de la víctima.
El silencio imposible en Juan del Campillo
Los peritajes acústicos realizados en la vivienda de calle Juan del Campillo 878 reforzaron la sospecha fiscal. Los estudios confirmaron que, debido a la estructura de la casa de dos plantas, es técnicamente imposible que un ataque de esa magnitud pasara desapercibido para los habitantes.
El femicidio de Agostina Vega.(La Voz.)
Al momento del hecho, en la propiedad se encontraban al menos cinco personas, incluyendo a Palmero, su hija de 11 años y tres inquilinos. La Justicia sostiene que el grito escuchado fue tan nítido que incluso testigos externos habrían reportado ruidos desde la calle.
Una limpieza “pulcra” y rastros de sangre**
Otro factor que acorraló a Palmero es su presunta colaboración en la limpieza de la escena del crimen. La abogada Alaniz destacó que el sector donde ocurrió el desmembramiento de Agostina estaba “inusualmente pulcro” en comparación con el resto del hogar.
El hogar de Barrelier.(El Doce.)
A pesar de esta limpieza minuciosa, las pruebas con luminol arrojaron resultados positivos. Se detectó presencia de sangre en diversos sectores, particularmente en el lavamanos del baño principal.
La fiscalía investiga si Palmero utilizó sus conocimientos previos para ayudar a Barrelier. “Ella se encargaba de la limpieza en el bar Wachitas. No estamos hablando de alguien que no tenga un hábito o no sepa cómo limpiar un lugar”, enfatizó la letrada, en diálogo con La Voz.
Inconsistencias y el entorno del “aguantadero”
Finalmente, las contradicciones en sus testimonios terminaron de sellar su detención. Según la querella, Palmero “un día afirmaba algo y al otro lo negaba”, lo que evidenció un intento sistemático por desviar la investigación y proteger a Barrelier.
La residencia fue calificada por los investigadores como un “aguantadero” donde circulaba gente con antecedentes penales. Con Palmero, ya son cuatro los detenidos en una causa que busca desarticular la red de contención afectiva que protegió al femicida durante los días de búsqueda.