El fiscal del caso Agostina Vega respondió a las críticas por las demoras: "Si la mamá..."
El profesional a cargo de la investigación por el femicidio de la adolescente de 14 años aclaró los tiempos de la denuncia inicial en Córdoba.


El fiscal Raúl Garzón, a cargo de la investigación por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba, brindó precisiones sobre el inicio del proceso judicial. Abordó la polémica por las supuestas demoras en la atención a la familia.

Garzón defendió el trabajo realizado por su equipo y el personal de las unidades judiciales. El funcionario reconoció que la celeridad del caso dependió directamente de la información disponible en los primeros minutos de la búsqueda.
Uno de los puntos más cuestionados fue el tiempo que la madre de Agostina esperó para realizar la denuncia. Garzón desmintió las versiones que hablaban de una demora de cuatro horas frente a las autoridades.

“Acá no se esperó 4 horas. La mamá se hizo presente luego de las 6 de la mañana y fue atendida a las 8:42”, precisó el fiscal. Según sus registros, la espera real fue de 2 horas y 42 minutos.
El fiscal señaló que ese fue el momento exacto en que el sistema se puso en alerta. A partir de allí, se activó la denominada “noticia criminis” que dio inicio a los protocolos de búsqueda inmediata.
Garzón brindó una impactante revelación sobre el principal imputado, Barrelier. Explicó que si se hubiera conocido su perfil de riesgo desde el primer segundo, el desenlace de la investigación habría sido inmediato.

“Si la mamá me hubiera dicho que estaba preocupada porque se fue a la casa de este hombre, ¿cuánto tardaba la causa? Este fiscal se lo dice: tardaba 3 horas”, sentenció Garzón de forma categórica.
El funcionario explicó que un cruce de antecedentes en el sistema judicial habría alertado sobre una causa previa de Barrelier. Esto, sumado al vínculo cercano del agresor, habría acelerado todas las medidas de detención.
La investigación también enfrentó complicaciones por pistas falsas que generaron esperanza en la familia. El profesional explicó que se detectó actividad en las redes sociales de la adolescente luego de su desaparición.
"El optimismo surgió porque la actividad en Instagram nos daba la ilusión de que estaba con vida", confesó Garzón. Se activaron perfiles y hasta el teléfono de Agostina en lugares compatibles con su entorno.
Sin embargo, luego se confirmó que no era ella quien operaba las cuentas. Estos movimientos técnicos, junto a testimonios iniciales, desviaron momentáneamente la atención de la hipótesis del crimen.
Ante el pedido de Jury de Enjuiciamiento impulsado por sectores de la oposición, el fiscal cordobés se mostró predispuesto a ser evaluado. Aseguró que su prioridad absoluta sigue siendo el avance de la causa.
“Los funcionarios públicos debemos rendir cuentas de nuestros actos. Mi prioridad hoy es Agostina y debo exhibir mi trabajo”, afirmó. Garzón destacó que el primer día se realizaron 15 actos procesales claves.

Finalmente, el fiscal defendió el modelo de “justicia territorial” en Córdoba. Según sus datos, este sistema permitió reducir la inseguridad en un 27% en los sectores donde los fiscales trabajan cerca de los escenarios delictivos.