El enigma que acorralaría a Gerardo Gasparutti por la muerte de María Lucila Pagani
La Justicia de la provincia de Córdoba descartaría prácticamente una teoría de accidente sobre la ruta E-53. Las pericias que jugarían en contra del esposo de la fallecida.
Gerardo Gasparutti se encuentra detenido por la muerte de María Lucila Pagani.(Collage Vía País.)
La investigación por el presunto femicidio de María Lucila Pagani sumó un enigma forense irreversible. La Fiscalía de Córdoba detectó gravísimas quemaduras en la espalda de la víctima que contradicen totalmente la coartada de su esposo.
Gerardo Luis Gasparutti, exdirector de carrera en la Universidad Siglo 21, permanece detenido en Bouwer. El docente fue trasladado a la fiscalía para una declaración indagatoria, pero decidió abstenerse y guardar silencio este jueves 20 de agosto.
Gerardo Gasparutti.(Redes sociales.)
El acusado se negó a responder preguntas luego de que le leeyeran la imputación por “homicidio calificado por el vínculo”, según detalló Cadena 3. La sospecha judicial sostiene que Gasparutti planificó el ataque e intentó simular un siniestro vial en la ruta E-53.
El misterio de las lesiones
El hecho ocurrió el 14 de junio, a las 21, en el kilómetro 8 de la mencionada calzada, en Villa Allende. Gasparutti sostuvo que un celular explotó mientras se cargaba dentro del Renault Sandero blanco, desatando el fuego de manera espontánea.
La escena del hecho.(Collage Vía País.)
Sin embargo, peritos forenses hallaron heridas críticas desde el tórax hacia arriba y en la espalda. Este cuadro clínico desmorona la versión oficial: si el teléfono estalló frente a ella, las lesiones no deberían ubicarse en la parte posterior del cuerpo.
Asimismo, se descubrió que una de sus manos resultó totalmente ilesa, lo que revela la falta de una reacción defensiva. Los investigadores sospechan que la investigadora de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) podría haber estado sedada al momento de iniciarse el fuego.
Carga de nafta y coartada falsa
A estas inconsistencias físicas se suma la parada que realizó la pareja minutos antes de la tragedia. Detuvieron su marcha en una estación de servicio sobre la ruta para cargar combustible líquido.
Gerardo Gasparutti.(Redes sociales.)
Posterior al siniestro, personal de Bomberos de la Policía detectó un fuerte olor a combustible en el habitáculo. Tampoco se hallaron rastros de cargadores, cables o dispositivos calcinados en el vehículo, lo que descarta de plano un problema tecnológico.
Pagani falleció tres días después del incendio en el Instituto del Quemado. Su esposo, un experto auditor internacional certificado por IRAM en normas de seguridad, enfrenta ahora una posible condena a prisión perpetua y continuará alojado en Bouwer.