El elemento clave que descartaría la versión de "accidente" sobre la muerte de María Lucila Pagani
La versión de Gerardo Gasparutti sobre el incendio en la ruta E-53 está en tela de juicio con el avance de las pesquisas. Las nuevas pruebas y un detalle forense que cambiarían el caso.
Las nuevas pruebas del Ministerio Público Fiscal complican la situación del detenido por la muerte de María Lucila Pagani en Córdoba.(Collage Vía País.)
La investigación por la muertede María Lucila Pagani dio un giro que habría terminado definitivamente con la hipótesis del accidente. La fiscal Liliana Copello ordenó la detención de su esposo, Gerardo Gasparutti con la recolección de pruebas que contradicen su relato inicial.
Lo que el imputado presentó como la explosión espontánea de un celular es hoy investigado como un “homicidio calificado por el vínculo”. El caso estremece a la comunidad académica de Córdoba, donde ambos protagonistas tenían roles destacados.
El rastro del combustible y el “celular fantasma”
El elemento fundamental que derribó la coartada de Gasparutti fue el informe técnico de los Bomberos de la Policía de Córdoba. En el habitáculo del Renault Sandero no se encontraron restos metálicos, cables ni baterías calcinadas de ningún dispositivo.
Gerardo Gasparutti.(Redes sociales.)
Por el contrario, los peritos detectaron un fuerte olor compatible con líquido combustible en el sector del acompañante, donde viajaba la víctima. Este hallazgo confirmó que el fuego no fue accidental, sino provocado mediante el uso de un acelerante.
“Se habría percibido olor compatible con algún líquido combustible”, señalaron las fuentes oficiales del Ministerio Público Fiscal sobre la inspección en la ruta E-53. El auto terminó en la banquina el pasado 14 de junio, alrededor de las 21.
El detalle de la mano
Según informó El Doce, un detalle forense en el cuerpo de la víctima resultó determinante para los investigadores. Se descubrió que una de sus manos estaba prácticamente intacta y sin quemaduras, algo inusual en un incendio vehicular.
Se descubrió que una de las manos de María Lucila Pagani estaba prácticamente intacta y sin quemaduras.(Gentileza Policía de Córdoba.)
Para los peritos, esto es una señal clara de que la mujer no tuvo una reacción instintiva de defensa o protección. “Evidentemente esta mujer fue prendida fuego sin que ella pueda reaccionar”, detalló el medio sobre el estado de la víctima.
A esto se suma que la puerta del acompañante funcionaba perfectamente y no estaba trabada tras el despiste. Sin embargo, Lucila no intentó salir, lo que refuerza la sospecha judicial de que se encontraba sedada o incapacitada previamente.
Pagani era una respetada investigadora del Conicet y trabajadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNC. La pareja se dirigía a festejar su aniversario número 15 de residencia en Córdoba cuando ocurrió la tragedia.
Gasparutti permanece alojado en la cárcel de Bouwer y, de confirmarse la alevosía y el vínculo, enfrentará la pena de prisión perpetua. El hijo de 10 años del matrimonio quedó bajo el cuidado transitorio de una familia vecina.