Enemigo silencioso: fueron hospitalizados tras intoxicarse con monóxido de carbono, en Córdoba

Hospital Illia. Centro de referencia de salud pública en Alta Gracia. (La Voz)
Hospital Illia. Centro de referencia de salud pública en Alta Gracia. (La Voz)

La familia quedó internada. Un bebé descompuesto alertó al resto.

En las épocas de frío, el monóxido de carbono es un enemigo silencioso que puede acabar con la vida de grandes y pequeños. En este caso, fue una familia del interior de Córdoba que terminó hospitalizada por intoxicación. Los integrantes no habían notado la pérdida hasta que un bebé se descompuso.

Ocurrió en la localidad de Potrero de Garay, donde una madre y sus tres hijos debieron ser atendidos por inhalación de monóxido de carbono. La mujer fue quien notó la situación después de que el más pequeño del grupo se descompuso. Posteriormente, lo hizo una de sus hijas.

Las cuatro personas fueron trasladadas, por el padre de los niños, al Hospital de Alta Gracia donde quedaron internados para su estabilización. Afortunadamente, ya fueron dados de alta.

Cómo prevenir las intoxicaciones por monóxido de carbono

  • Mantener los ambientes con adecuada ventilación (rejillas, ventanas entreabiertas), especialmente cuando hay artefactos de combustión funcionando.
  • Controlar el buen funcionamiento de calefones, termo tanques, estufas a gas, salamandras, hogares a leña, calderas, cocinas, calentadores, faroles, motores de combustión interna en automóviles y motos, grupos electrógenos y braseros, entre otros.
  • De ser posible, colocar detectores automáticos de concentración de monóxido de carbono.
  • Seguir cuidadosamente las instrucciones de instalación, uso y mantenimiento de los artefactos. Es ideal que un gasista matriculado inspeccione anualmente los sistemas de calefacción y cocina de la casa. Los hogares a leña y sus tiros también deben ser inspeccionados y limpiados todos los años.
  • No usar cocinas, hornos, braseros, parrillas de carbón, lámparas o cocinas de campamento para calefaccionar una vivienda.
  • Las estufas que no cuenten con tiro balanceado deben ser usadas sólo si se encuentra una persona despierta para vigilarlas. Debe existir en esa habitación, por lo menos, una entrada de aire constante.
  • No encender motores a combustión (autos, grupos electrógenos, motosierra, etc.) en ambientes cerrados, sótanos o garajes.