Encontraron muerto con un disparo en la cabeza a un cordobés en Mendoza
El hombre perdió la vida en la provincia de la región de Cuyo. Su familia en Córdoba solicitó una investigación profunda sobre su novia, quien es policía.


La comunidad de Córdoba se encuentra conmocionada producto de la muerte de Fernando Artaza, un hombre de 30 años oriundo de la provincia que vivía en Mendoza. El hecho ocurrió el pasado lunes por la noche en una cochera céntrica de la Capital.

Artaza fue encontrado con una herida de bala en la cabeza dentro de un auto Fiat Punto azul. Según las primeras informaciones de medios locales, el disparo se habría efectuado con el arma reglamentaria de su pareja, quien es agente de la policía de Mendoza.

El episodio tuvo lugar alrededor de las 21 en un estacionamiento ubicado en las calles San Juan y Catamarca. La pareja de Artaza, una auxiliar de la Guardia Motorizada de Guaymallén, fue quien recibió a los primeros efectivos en el lugar.

Al momento del hallazgo, el sujeto aún contaba con signos vitales y fue trasladado de urgencia a un hospital, donde finalmente falleció debido a la gravedad de la lesión. En el interior del vehículo, la policía secuestró una pistola Taurus calibre 9 milímetros.
Los peritos detallaron que el cristal delantero del auto estaba roto y que Artaza sostenía el arma en su mano derecha. A pesar de la complejidad del escenario por el uso de un arma estatal, los investigadores comenzaron a descartar rápidamente la participación de terceros.
La fiscal de Homicidios, Andrea Lazo, lideró las primeras medidas, entre las que se destacó el barrido electrónico en las manos de la mujer policía. Esta prueba técnica descartó la presencia de pólvora en sus extremidades.

De acuerdo a fuentes judiciales consultadas por MDZ Online, la mecánica del hecho y la dirección del disparo refuerzan la hipótesis oficial. “Por la dirección del disparo, no pudo haber existido la intervención de terceros”, surgió del expediente actual.
A raíz de estos resultados, la Justicia desestimó, por el momento, una responsabilidad penal de la mujer. Sin embargo, el arma, diez cartuchos y los teléfonos celulares de ambos fueron secuestrados para peritajes adicionales.
Desde Córdoba, la familia de Artaza manifestó su profundo dolor y desconfianza ante la versión oficial del suicidio. A través de un comunicado, sus allegados aseguraron que les “cuesta creer” lo sucedido dado el perfil del joven.

“Fernando era una persona que amaba la vida, tenía una hija de 5 años a la que adoraba profundamente y muchos proyectos por delante”, expresaron sus familiares en redes sociales.
Otro punto de conflicto es la demora en la notificación del fallecimiento. Según denunciaron, el hecho ocurrió el lunes por la noche, pero recién fueron informados oficialmente el miércoles al mediodía por la policía y no por la pareja.
La familia también reveló detalles sobre los días previos a la tragedia. Según su relato, Fernando le habría manifestado a su hermana el deseo de regresar a Córdoba debido a problemas en la relación.
Aseguran que, ante esta decisión, la mujer habría reaccionado rompiéndole su documentación personal y tarjetas. Por este motivo, los allegados exigen que se investigue el contexto de violencia y el vínculo previo a la muerte.

Actualmente, la Inspección General de Seguridad (IGS) de Mendoza inició una investigación administrativa interna. La mujer policía no ha recibido sanciones disciplinarias hasta ahora y se encuentra bajo licencia con asistencia psicológica.